Los niños necesitan beber más agua que los adultos

Cómo evitar la deshidratación en bebés y niños en verano

Carlota ReviriegoNutricionista

El 70% de nuestro cuerpo es agua, lo que convierte este líquido vital en un componente esencial para el buen funcionamiento del organismo. Además, el 85% del cerebro está formado por agua, y por ese motivo, la correcta hidratación favorece la concentración y el rendimiento cerebral, es decir, nos mantiene activos.

También, el agua, ayuda a la regulación de la temperatura corporal, que puede verse comprometida con las altas temperaturas, transporta nutrientes hasta las células y desempeña importantes funciones en la digestión de los alimentos.

Por qué es importante que lo niños beban agua

Niño bebe agua

Curiosamente es en los niños, generalmente más activos que los adultos incluso, y especialmente, en los meses más calurosos, en los que más hay que insistir para mantener los niveles apropiados de hidratación. Niños jugando activamente y en plena diversión, tienen facilidad para olvidarse de beber agua, y, habitualmente, cuando la sed comienza a hacerse notar, ya es tarde, y los primeros síntomas de deshidratación comienzan a estar presentes, alcanzándose, en esos momentos, niveles de deshidratación de hasta el 3%. La deshidratación produce distracción, irritabilidad, cansancio e incluso apatía, síntomas que debemos tener en cuenta e intentar que no lleguen a aparecer.

Conviene añadir, además,  que los niños necesitan, proporcionalmente, más agua que los adultos, y que, además de estar más activos, necesitan de este agua para su crecimiento, que suele tener lugar a una velocidad más rápida durante los meses estivales que en el invierno. Al mismo tiempo, si son pequeños, quizá no sepan reconocer los síntomas de la sed hasta que es demasiado tarde, por lo que tener bebidas disponibles a su alcance y ofrecerlas con asiduidad puede ayudar a prevenir la deshidratación.

Trucos para mantener la hidratación de los niños en verano

1. Algunas frutas y verduras contienen cantidades importantes de agua, sobre todo la sandía, el melón o las fresas y otros frutos del bosque, y pueden ofrecerse como merienda alternativa en los días calurosos. 

2. Hacer las bebidas más divertidas puede ser también un aliciente para que los pequeños tengan más interés en beber. Por ejemplo, añadir rodajas de limón o naranja o incluso un trozo de sandía a modo de adorno, o congelar pequeñas fresas o frambuesas en las bandejas de cubitos y añadirlas al agua de bebida. Asemejar su vaso a un refrescante cóctel como el de los mayores suele funcionar a las mil maravillas, sobre todo si dejamos al niño participar en su elaboración. 

3. Elaborar helados de hielo caseros, con zumo de frutas rebajado con agua, puede ser otra idea a tener en cuenta para aumentar la ingesta de líquidos de los más jóvenes, a modo de merienda o de premio, divierte, refresca y aporta un extra de agua al organismo, no se puede pedir más!

4. Incluso fuera de casa, no debe prescindirse del agua, que puede llevarse en divertidas botellas de viaje con sus personajes favoritos. Algunas de ellas tienen incluso un pequeño compartimento para introducir un bloque de hielo, asegurando que se mantenga fresca durante la jornada de parque o de piscina.

Por supuesto, evitando las horas de más calor se minimiza el riesgo de deshidratación, pero esto no siempre es posible, y en cualquier caso, ya sean adultos o niños, beber al menos ocho vasos de agua al día asegura un perfecto funcionamiento de todos los órganos del cuerpo, mantiene estable la temperatura corporal, además de conservar activo y rápido el cerebro.