Cómo no perder la paciencia con los niños

Consejos para que los padres sean más pacientes con sus hijos

Nuria G. Alonso de la TorrePsicóloga infantojuvenil

La paciencia es la capacidad que nos va a permitir tolerar una determinada situación sin perder la calma ni alterarnos. Hay padres que de forma innata ya la poseen y otros que bien por falta de tiempo o porque son más impulsivos les cuesta  adquirir y quieren que determinados comportamientos se produzcan de forma inmediata o lo que consideran un tiempo prudencial para que se produzcan.

Sin embargo, cuando hablamos del desarrollo de los niños, muchas de las cosas que queremos no van al ritmo que nos gustaría a nosotros. En ese momento, tener paciencia es una cualidad que nos ayudará a resolver los problemas que surgen en el día a día.

4 consejos para no perder la paciencia con los hijos

Padre grita a niño

La paciencia no sólo basta con tenerla, también es importante ejercitarla, sobretodo en aquellos momentos en los que está a prueba bien porque nuestros hijos tardan más que otros niños en desarrollar una conducta, bien porque sentimos que no nos obedecen o que nos ignoran deliberadamente para no hacer algo…. Por eso, te ofrecemos unos consejos para conseguir mejorar tu paciencia en aquellos momentos más críticos.

1. Anticípate a las situaciones problemáticas: Sabes que con tu hijo hay momentos en los que te va a ser más difícil no perder la paciencia (yendo en coche, al supermercado, probándote un vestido…). Si sabes que te va a costar más y a él también ¿por qué no adelantarte llevándote algún juego o proponiendo tú uno? Es importante ir alternándolos de vez en cuando para sorprenderlos.

2. Relativiza y no te centres en lo negativo: No dedicamos un tiempo para ver lo mejor que ha sucedido en el día o la cantidad de veces que lo hizo bien, basta una sola vez para dejar de apreciar esos detalles y hacernos perder la paciencia. Olvida ese filtro negativo y trata de equilibrar la balanza. Durante el día ¿cuántas veces te obedeció? Igual resulta que en el único momento en que no lo hace es en una situación concreta como cuando le toca hacer los deberes ¿Y eso va a arruinar tú día?.

3. Apóyate en tu pareja: Cuando uno lleva todo el peso de la educación, puede resultar abrumador y en muchas ocasiones, es otro de los motivos por los que muchos padres acuden a consulta. Quizás tu tengas más tiempo, pero seguramente hay otros muchos momentos en los que no podrás asumir el mando. Si estás en una discusión y sientes que vas a perder la paciencia, habla con tu pareja para que sea la otra persona la que siga con lo que le estabas pidiendo. 

4. Encuentra algún momento para ti: El estrés aparece tanto si trabajas y nos lo ves mucho como si estás con tu hijo la mayoría del tiempo. El estrés es lo opuesto a paciencia, así cuánto más estrés, más pierdes la paciencia con tus hijos y con la gente. No se trata de pasar un día entero de vacaciones, sino de dedicarte unos minutos al día o incluso en el fin de semana que te permitan desconectar de ese estrés en el que te encuentras sumido. Piensa que tu hijo no tiene la culpa de que tengas que terminar un proyecto o que se haya estropeado la lavadora. ¿no se merece la mejor de tus sonrisas? Pues sólo sucederá si tu te cuidas y no permites que otras cosas te consuman.