Dejar de trabajar por cuidar a tus hijos, ¿es posible?

Ser madre y trabajadora es realmente complicado en los tiempos que vivimos. Hay ocasiones en que nos preguntamos ¿cómo podemos ser madres y trabajadoras al mismo tiempo sin morir en el intento? Pero lo más importante, es cómo podemos hacerlo sin que ninguna de las dos experiencias, la maternidad y la profesional, sufran un descalabro.

Ambas necesitan el 100 por cien de la atención y requieren tiempo para enriquecer la labor. Y es que para estar en dos sitios a la vez hay que hacer verdaderos encajes de bolillos, por eso no me extraña que el II Informe Nacional sobre la Infancia en España, elaborado por Chicco, destaque que el 52 por ciento de las madres madrileñas han tenido que dejar de trabajar en alguna ocasión para cuidar de sus hijos.

Maternidad o carrera profesional

Dejarías de trabajar por cuidar a tus hijos

Si los niños van a la guardería antes de cumplir los tres años es porque la familia no ha podido quedarse con el bebé, mientras los padres trabajan, o la contratación de la cuidadora no ha sido posible, generalmente, por motivos económicos. Entonces, ¿qué otra cosa podemos hacer cuando nuestro bebé se pone malito?

A pesar de la crisis que estamos viviendo, el 69 por ciento de los padres y el 63 por ciento de las madres están trabajando actualmente, aunque el 71 por ciento de ellas y el 56 por ciento de los papás reconoce que estarían dispuestos a una reducción de salario con tal de tener más tiempo para estar con los niños.

Sin embargo, a veces, con el sueldo de uno sólo, la familia no llega a fin de mes y el trabajo de los dos miembros de la pareja se convierte en una obligación indispensable con la que lidiar día tras día. Y lo cierto es que esta reducción de salario se amortiza a largo plazo, pagando menos horas de cuidadora o guardería, y con ella gana la familia.

Papás y niños tienen la oportunidad de convivir más tiempo a diario y no dejar esto sólo para los fines de semana. Desdoblarse es muy difícil y estar en dos sitios a la vez imposible, y luego entra en juego el sentido de la responsabilidad en la empresa que choca de plano con el corazón de los padres y madres, a quienes la cabeza les dice que solicitar permisos por maternidad o paternidad o para el cuidado puntual de los hijos puede, en la práctica, aunque no en teoría, perjudicar su carrera profesional.

En esta tesitura, es normal que cada vez retrasemos más la maternidad, que con este retraso cada vez necesitemos más recurrir a tratamientos de fertilidad cuando la vida y la sociedad corren en contra de nuestro reloj biológico natural: más años de formación, más dificultades para encontrar el primer empleo, más tiempo para vivir la tranquilidad de la estabilidad económica y, por tanto, ¿crees que llegará un momento en que nos haremos viejos para tener hijos? 

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com