Las fotos de familia: ¡un auténtico tesoro!

Las fotografías y grabaciones de vídeo son un auténtico tesoro para nuestro baúl de recuerdos. A todos nos encanta vernos con algunos años menos, en momentos especiales o cotidianos de nuestra vida. Si además son fotografías o vídeos con vuestros hijos, el pasar un rato estupendo está asegurado. Las fotos, más tarde, serán una buena herramienta para que los niños se vean cómo eran de pequeños. Las fotos te hacen revivir los momentos que vives con tus hijos.

Las fotos de nuestros niños

Las fotos de familia

Estoy convencida de que tenéis infinidad de fotografías de vuestro hijo en todo tipo de acontecimientos familiares. Parece que, junto al instinto paterno, desarrollamos unas ganas locas de inmortalizar escenas de momentos inolvidables y alegres que pasamos con nuestros hijos. Hay papás que se vuelven locos del todo y son capaces de tomar 600 fotos o más en un viaje de 3 días. La (video) cámara digital se convierte en una herramienta indispensable durante el viaje, a modo de apéndice de la mano o el cuello.

Cuando estoy algo decaída, una de mis terapias preferidas consiste en pasar las hojas de los álbumes fotográficos (a mí, me siguen gustando las fotografías impresas) o ver las grabaciones de mis pequeños. ¡Qué rápido cambian los niños, crecen a toda velocidad! Normalmente no somos conscientes de ello, pero, con sólo echar una miradita a unos meses atrás, podemos darnos cuenta fácilmente. A mí me gustan todas las etapas de mis hijos, de todas ellas aprendo y procuro disfrutar, por eso me encanta poder volver a revivir pequeñas escenas de su más tierna edad que ya tenía olvidadas.

¡Y no soy la única a la que le gusta!. Cuando me pongo a ojear los álbumes o archivos fotográficos me llueven acompañantes; uno a uno se me van adosando, papá y niños. Para los niños es un momento especial, a ellos les encanta verse de más pequeños y disfrutan muchísimo con las explicaciones que sus padres les dan sobre cómo eran o qué ocurría en aquella época o en aquel momento de sus cortas vidas. Disfrutan imaginándose de chiquitines, verse en los vídeos hablando como pitufitos, haciendo alguna gracia u observando, simplemente, la carita que tenían.

A veces, inocentemente, hacen graciosos comentarios como: '¡papá, que raro estás ahí con pelo en la cabeza!' Son momentos extraordinarios recordar episodios, 'en diferido', de nuestra vida. Acordémonos también de disfrutar, 'en directo', de las delicias de nuestra historia familiar,...Y sigamos haciendo fotos y vídeos para la posteridad.

Patro Gabaldón