Las fotos de familia: ¡un auténtico tesoro!

Las fotografías y grabaciones de vídeo son un auténtico tesoro para nuestro baúl de recuerdos. A todos nos encanta vernos con algunos años menos, en momentos especiales o cotidianos de nuestra vida. Si además son fotografías o vídeos con vuestros hijos, el pasar un rato estupendo está asegurado.
Estoy convencida de que tenéis infinidad de fotografías de vuestro hijo en todo tipo de acontecimientos familiares. Parece que, junto al instinto paterno, desarrollamos unas ganas locas de inmortalizar escenas de momentos inolvidables y alegres que pasamos con nuestros hijos. Hay papás que se vuelven locos del todo y son capaces de tomar 600 fotos o más en un viaje de 3 días. La (video) cámara digital se convierte en una herramienta indispensable durante el viaje, a modo de apéndice de la mano o el cuello. Cuando estoy algo decaída, una de mis terapias preferidas consiste en pasar las hojas de los álbumes fotográficos (a mí, me siguen gustando las fotografías impresas) o ver las grabaciones de mis pequeños. ¡Qué rápido cambian los niños, crecen a toda velocidad! Normalmente no somos conscientes de ello, pero, con sólo echar una miradita a unos meses atrás, podemos darnos cuenta fácilmente. A mí me gustan todas las etapas de mis hijos, de todas ellas aprendo y procuro disfrutar, por eso me encanta poder volver a revivir pequeñas escenas de su más tierna edad que ya tenía olvidadas.













