Los niños dan malas notas a sus padres al volante

Los niños son como los radares, o peor. Miden la velocidad y las infracciones de sus padres al volante. Los que pensaban que sus hijos no se fijaban en la forma en que ellos conducen el coche, están totalmente equivocados. Los niños no pierden un detalle. Tanto es así que el resultado de una encuesta revela que seis de cada diez niños afirman que sus padres conducen mal.

La encuesta, realizada por una conocida empresa de juguetes, en colaboración con la Dirección General de Tráfico (DGT), a 636 niños de entre 7 y 14 años, concluye que, según la opinión de estos niños, los padres conducen muy mal. Los niños reconocen que pasan miedo en el coche, primero por la alta velocidad y por otro lado porque ya tenían una experiencia anterior de un accidente.

Miedo de los niños en el coche

Niños viajan en coche

Además de criticar la forma con la que sus padres conducen, uno de cada cuatro niños revela que no utiliza ni cinturón de seguridad ni silla especial en los desplazamientos en coche, y que incluso alguno se ha sentado en el asiento delantero, alguna vez. Un 13 por ciento ha sacado el brazo por la ventanilla, y un 5 por ciento confiesa haber cogido el volante con el coche en plena marcha. Uno de cada diez niños que normalmente utilizan la silla, viaja suelto en los trayectos cortos, y por un simple olvido, así se quedan si se sale a la carretera.

Los niños también suspenden las actitudes de sus padres en el volante. Uno de cada tres niños asegura que sus padres se enfadan, que insultan a otros conductores con palabrotas, y que un 22 por ciento conducen de forma brusca, sin respetar las distancias mínimas de seguridad, ni la velocidad.

En este sentido, los padres pisan más el acelerador que las madres. También revelan que los padres no siempre respetan los semáforos en rojo, no llevan puesto el cinturón de seguridad, y que hablan por teléfono móvil con frecuencia. La encuesta también revela que la mayoría de los niños conoce las consecuencias y los daños que pueden darse por no usar el cinturón de seguridad en caso de accidente. Pero parece ser que a sus padres eso aún no está tan claro.

Vilma Medina. Editora de GuiaInfantil.com