Voy a ser papá. ¡Dios mío!

Donde quiera que voy veo padres que preparan el biberón a sus hijos, que no tienen reparos en cambiarle el pañal, que juegan, abrazan y se comen a besos a sus pequeños, que les llevan al pediatra, que les bañan y dan de cenar...

Un papá que equipara sus tareas a las de mamá,... en fin una paternidad con atribuciones afectivas mucho mayores que antaño. ¡Los papás actuales son geniales!

Lo bueno de ser padre

Padre besa barriga de embarazada

El cuidado de los hijos y el establecimiento de lazos afectivos ya no son una tarea exclusiva de las mamás, los padres tienen mucho que decir en este sentido, algunos casi más expertos que sus esposas en estas responsabilidades. Lo que parece que todavía abordan con más pasividad, sobre todo porque la naturaleza no les ha dotado para ello, es el embarazo, aunque sin duda muchos papás se dicen a sí mismos que están embarazados, por alto grado de implicación que tienen en el embarazo de su mujer y en la alegría de esperar a su hijo de la mujer que ha elegido como compañera.

Se acabó decir que el padre no pinta nada en esto del embarazo porque no alberga en su vientre a la criatura y ni pasa por la aventura de nueve meses de análisis, antojos, molestias, temores, matronas, barrigas y pechos sensibles y crecientes. Hay algunos padres que no sólo pintan es que además escriben sobre ello. Fabrice Florent, el autor del libro 'Dios mío, voy a ser papá' trata con singular simplicidad y muchísimo humor, la vivencia diaria del embarazo de su esposa.

Este papá escribe las experiencias vividas por él como futuro papá: la confirmación del embarazo, la elección de nombre, preparación del nido, cambio de coche, cambios en el cuerpo de su mujer, emociones y sensibilidad a flor de piel, preocupaciones, análisis, ecografías, preparación al parto y el deseado y único momento de conocer a tu hijo, como él dice: "el bofetón". Sin duda, un diario divertidísimo, tratado de manera inteligente para cautivar al lector. Seguro que si estáis embarazados, os sentiréis muy identificados y, si ya habéis pasado por esta experiencia, recordaréis maravillosos y divertidos episodios que trae consigo la espera amorosa de un hijo y la vivencia del embarazo como algo que aumenta la complicidad y la unión de la pareja. ¡Muy divertido, fácil de leer y muy cercano, os lo recomiendo!

Patro Gabaldón. Redactora de Guiainfantil.com