Qué hacer si tu hijo sufre una convulsión febril

¡Cuántas charlas interesantes surgen a la salida del cole sobre virus y enfermedades habituales de nuestros hijos!, algunas ya conocidas y otras absolutamente inesperadas. Una mamá me contó su horrible experiencia cuando su pequeño de tres años, debido a la fiebre de un catarro común, sufrió convulsiones.

Mis hijos nunca han experimentado una convulsión, pero me puedo imaginar perfectamente la angustia que debieron sentir estos papás ante tan alarmantes síntomas.

Qué son las convulsiones febriles en los niños

Las convulsiones febriles en los niños

Me explicaba que lo primero que se le ocurrió fue agarrarle fuertemente y meterlo en la bañera para echarle agua fría, luego le dijeron en el hospital que eso no debía hacerse. 'No lo sabía, fue mi primer impulso' me decía. ¡Es difícil pensar cuando ves a tu pequeño en una situación así, ella solo sabía que debía bajar la fiebre de su pequeño! Disponer de la información adecuada, nos ayudará a saber actuar ante estos casos y acertar con nuestras decisiones.

Las convulsiones febriles pueden producirse ante cualquier infección vírica que aparezca con fiebre y se da con más frecuencia en niños menores de 5 años (suele existir cierta predisposición individual). Pese a que la aparición de fiebre es una defensa del organismo para combatir mejor las enfermedades, en el caso de los niños que las padecen, debe tenerse bajo control para que no surjan estos desagradables episodios. Pérdida de conocimiento, ojos vueltos, contracciones musculares,..., pese a su alarmante apariencia, la convulsión febril no reviste gravedad.

Convulsiones con la fiebre

En el caso de que se produzca, debemos mantener la calma y seguir las siguientes recomendaciones, dirigidas a evitar que el niño pueda sufrir lesiones:

- Recuesta a tu hijo boca arriba en el suelo o en una cama, y aléjalo de sitios u objetos, con los que puede golpearse.

- Manteniéndolo acostado boca arriba, gira su cabeza hacia un lado para permitir que la saliva o vómito, si es el caso, puedan salir de su boca y no obstruyan sus vías respiratorias.

- No coloques ningún objeto dentro de su boca ni intentes inmovilizarle, aunque sí agarrarle para que no se dañe.

- En cuanto remita (no suele durar más de unos 10 minutos, se debe acudir a urgencias del hospital para su valoración e informar al pediatra del niño en la consulta habitual.

- Debemos intentar bajar la fiebre del niño mediante medicamentos o por medios físicos como quitarle ropa si hace calor, paños de agua tibia sobre cabeza, ingles, axilas o baños con agua templada. La parte del cerebro que controla la temperatura corporal no está completamente desarrollada en los niños y por ello su temperatura puede elevarse o descender muy rápidamente.

Patro Gabaldón. Redactora de Guiainfantil.com