Qué difÃcil es conjugar el papel de madre con el trabajo...

El uno de mayo celebramos el dÃa del trabajo y a tan sólo unos dÃas de distancia del dÃa de la madre. Son dÃas que merecen una reflexión sobre la gran dificultad de ser madre y ejercer una labor profesional que sea compatible con las obligaciones maternales. Llevar a los hijos al colegio nos da la oportunidad de hablar con muchas madres y de comprender las grandes dificultades que vivimos todas para sentirnos satisfechas con nuestra labor maternal y, a la par, poder ejercer una carrera profesional. Muchas somos las que remamos en el mismo barco ante las olas de los muchos impedimentos.
El dÃa del trabajo y la maternidad

Las madres tenemos que resolver grandes dilemas y desafÃos a este respecto, algunas somos auténticas malabaristas para administrar nuestro tiempo y solventar situaciones adversas e imprevistos. Una mujer y madre, tendrá posibilidades de trabajar, si se dan o se buscan debajo de las piedras apoyos, de hecho, no son pocas las mujeres que truncan o posponen su carrera profesional en favor de sus hijos.
Son madres a jornada completa porque no han podido compatibilizar estas dos facetas y, por supuesto, han antepuesto, lo prioritario. Ser mamás no sólo es traer un hijo al mundo, supone un trabajo increÃble, desde la atención de sus necesidades fÃsicas y emocionales a la dedicación de su educación y su aprendizaje. ¡Podemos echar horas a destajo! Lo que está claro es que una madre y trabajadora, necesita de ayuda ajena a ella, si no quiere morir en el intento.
Los trabajos de las mamás deberÃan contemplar problemas como qué hacemos con ellos durante sus abundantes y merecidas vacaciones de verano, qué hacer si tu pequeño se pone enfermo, qué ocurre cuando hay que viajar necesariamente, qué hacer cuando no coinciden los horarios escolares y los laborales, qué hacer cuando no se puede acudir a la ayuda del abuelo, cuidadora o esposo, qué hacer cuando los gastos por el cuidado de nuestros hijos son prácticamente los mismos que los ingresos.
Pese a estas dificultades, muchas mantienen el tipo y otras, aunque lo dejarÃan todo, no lo hacen porque realmente necesitan los ingresos de su trabajo, o porque, posteriormente, cuando sus hijos sean algo más mayores, será mucho más difÃcil encontrar o retomar su vida laboral. No es de extrañar que muchas madres andemos siempre con los nervios de punta, con falta de tiempo, con mal humor, con frustraciones, con sentimientos de culpabilidad. El dÃa a dÃa de muchas madres es estresante. Pero para ofrecer un tiempo de calidad a nuestro hijos, no son pocas la madres que renuncian a parte de las horas o a renunciar a puestos de más responsabilidad ¿Habrá una solución para esto?
Mirna Santos. Redactora de GuiaInfantil.com


































