La maternidad: el mejor trofeo para muchas mujeres

El tenis, así como los demás deportes, siempre hacen campeones. Pero no siempre los campeones provienen del deporte. Hay mujeres que aunque consigan medallas, trofeos y otros méritos profesionales, consideran que su mejor premio es el de ser madre. Me refiero, por ejemplo, a Kim Clijsters, la tenista belga que sostuvo por tercera vez el trofeo de campeona del Open de tenis de Estados Unidos, pero eso sí, con su hija Jada, de 2 añitos, en brazos.

El placer de tener y estar con los hijos

La maternidad es un trofeo

Clijsters es la primera mamá en ganar un título de Grand Slam desde que en 1980 Evonne Goolagong ganara el torneo de Wimbledon, siendo madre. La maternidad, según lo que dijo ella a los medios de comunicación, está dando una perspectiva diferente a su vida. La ex número uno del mundo del tenis, renunció al deporte hace 3 años para casarse y vivir con tranquilidad su embarazo.

Compaginar la maternidad con un trabajo de tiempo completo es casi imposible en algunos casos, pero Clijsters aceptó el desafío regresando a las canchas de tenis después de un año de dar a luz a su hija. Ella no habría regresado al tenis si eso pusiera en desventaja a su familia. Ella no cambiaría a su maternidad por nada.

Como madre y mujer en plena vida laboral puedo decir que tener todo bajo control, tanto en casa como en el trabajo, no es fácil. Los hijos, así como el trabajo nos requieren tiempo, organización y dedicación. Clijsters confiesa que lleva una vida muy ajetreada. Antes, cuando ella terminaba los entrenamientos, tenía todo el tiempo sólo para ella. Ahora, este momento ella lo comparte felizmente con su hija. En sus viajes le acompañan su hija, la niñera y una Babycook, un electrodoméstico con el que prepara la comida de su pequeña.

El placer de tener y de estar con su hija la motiva cada día a jugar mejor. Aunque la experiencia de esta tenista merezca todo el reconocimiento y méritos posibles, ella no es la única que cumple con este desafío. Lejos de las canchas de tenis, muchas mujeres se "visten" de valor y de coraje, día a día, para cuidar lo mejor posible de sus hijos y seguir con su trabajo. Para estas mujeres, a las que me refiero y por las que me "quito el sombrero", la maternidad es un aliciente, un estímulo y una razón fuerte para seguir construyendo su carrera profesional. Creo que los hijos poseen este polvito mágico que nos convierte día tras día en súper de todo.

Vilma Medina. Directora de GuiaInfantil.com