Por qué las niñas son valientes pero terminan siendo miedosas

Estefanía EstebanRedactora de GuiaInfantil.com

¿Por qué será que la sociedad tiende a pensar que las niñas son más miedosas? ¿Más sensibles? ¿Más 'débiles'? ¿Serán los propios padres quienes les hacen creer todo esto?

Un estudio demuestra que efectivamente, los padres son los que enseñan a las niñas a 'temer' a un mundo demasiado peligroso para ellas.

Educamos a las niñas para que sean miedosas

NIñas más miedosas

Quien tenga niño y niña podrá comparar y comprobar si es cierto: las niñas son más valientes y más 'sufridoras' que los niños, pero con el tiempo se vuelven más 'miedosas'.  Y todo, porque los padres tienden a proteger más a las niñas. ¿Por qué?

Un estudio publicado en Journal of Pediatric Psychology alerta sobre la diferente forma que tenemos de educar a niños y niñas: a las niñas las avisamos desde muy pequeñas sobre los peligros que le rodean. Las protegemos más. Y desde el primer día les enviamos el mensaje subliminal de 'tú tendrás más riesgos que tu hermano'. 

Según este estudio, los padres llegan a pedir a sus hijas cuatro veces más que a sus hijos que tengan cuidado: 'No te subas ahí que te harás daño'... 'No te juntes con esos niños, que son muy brutos'... 'no te pelees con los niños que son más fuertes'. 

Esto perjudica a las niñas, porque al final evitan que se enfrenten a una serie de retos que les ayudarán a desarrollar habilidades básicas. No pueden enfrentarse a sus miedos y vencerlos. 

Tal vez te parezca una forma de educar arcaica, pero sigue existiendo. Cuando la niña crece, y empieza a salir con sus amigos, los padres le advierten de los peligros que le pueden acechare ahí fuera... 

Las niñas en realidad son más valientes

Si observas a las niñas en sus primeros años de vida, comprobarás que no son nada miedosas. Es más: son más valientes. Soportan mucho mejor el dolor, las frustraciones y los temores. ¿Por qué no educarlas para que sigan siendo valientes? ¿Cómo?

- No limites sus habilidades. Si quiere trepar, deja que lo haga. Si quiere saltar, no se lo impidas. Puede hacerlo igual de bien que un niño, aunque sea más pequeña y te parezca más frágil.

- No la sobreprotejas. No la protejas más por el hecho de ser niña. Desde el principio se dará cuenta de que piensas que es más 'débil' que los niños.

- No le adviertas del peligro constantemente. Los padres apenas se dan cuenta, pero lanzan constantemente mensajes de 'cuidado, que es peligroso' a sus hijas. 

- Deja que se enfrente a los riesgos. Un riesgo supone un reto, unos límites que debe sortear. ¿Por qué dejamos que los sueperen los niños y no las niñas? Deja que ambos se enfrenten a los mismos retos.