Momentos incómodos con los niños

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

El otro día hablaba con otra mamá a la salida del colegio mientras mi hijo pequeño la miraba fijamente, parecía que el mundo se había detenido para él, porque toda su atención se centraba en ella sin que nada pudiese interrumpir ese momento. Por fin, comenzó a tirar de mi manga: 'mamá, mamá... ¿por qué esa mamá tiene la nariz tan grande?

Entonces fue mi mundo el que se detuvo y, si un agujero se hubiera abierto bajo mis pies, me habría metido en él. La otra mamá, afortunadamente se río, y todo quedó en una anécdota. Al comentarlo con otras personas... ¡resulta que todas tenemos historias de esos momentos incómodos con los niños!

Cuando los niños nos hacen pasar por situaciones incómodas

Situaciones incómodas con los niños

Dicen que sólo el vino, los ancianos y los niños dicen la verdad, ¿no? En el caso de los niños, más de uno nos hemos visto en un aprieto ante los comentarios o preguntas en momentos desafortunados. Y es que los niños desconocen eso de ser diplomáticos, o que hay verdades que es mejor no decir. Lo cierto es que en el momento en que está sucediendo esa situación incómoda no sabemos dónde meternos, pero quién no se ha reído después porque su hijo hizo tal o cual comentario. 

He hecho un sondeo entre amigas y compañeras y estas son sus desternillantes historias:

- Todos los días antes de ir al colegio, Vanessa se cruzaba con la misma anciana y todos los días ésta le paraba para hablar con su hija Claudia. 'Oh, qué guapa vas hoy', 'y, ¿qué hiciste en el colegio?', '¿cuántos juguetes te han traído los Reyes?', '¿me cantas una canción?'. A la mujer le encantaba parar a la niña para hacerle mil preguntas y Claudia generalmente respondía de mala gana. Un día, que la niña salía de mal humor de casa al ver a la anciana le espetó en su cara: 'oh, la pesada de la anciana'. Vanessa tragó saliva, la anciana se quedó petrificada y Claudia continuó su camino más que ancha.

- Carolina jugaba en la piscina tranquilamente mientras su madre charlaba con una señora que estaba entrada en kilos, pero que además había engordado un poco más recientemente. Al rato, Carolina se acercó dando saltitos y con una gran sonrisa le dijo a la señora: 'qué bien, estás embarazada'. La ofendida mujer desde entonces no volvió a dirigir la palabra ni a Carolina ni a su madre.

- En el parque donde solía jugar Nicolás, se sentaba todos los días en el mismo banco y a la misma hora, un vecino del barrio con su cerveza. Era buen hombre, no daba problemas, pero desde hacía años, abusaba del alcohol. Un día, Nicolás y Luis, se cruzaron en el ascensor con el vecino y Nicolás miró a su padre mientras le preguntó: 'papá, ¿qué es un borrachín?'. Los ojos de Luis se incendiaron mientras tartamudeaba una respuesta, aunque pudo ver por el rabillo del ojo como el vecino esbozaba una ligera sonrisa.

Seguro que leyendo estas historias te ha venido a la mente alguna que hayas vivido tu en primera persona o algún conocido. Comparte con todos esos momentos incómodos con los niños.