Enuresis infantil: ¿Cuándo acudir a un especialista?

Cuándo se debe llevar el niño que moja la cama al medico

El mojar la cama por las noches es considerado por la mayoría de los padres como un descuido, un suceso puntual o un reclamo de atención por parte de los más pequeños, lo que hace que el 70 por ciento de los casos no estén diagnosticados y que solamente un 20 por ciento de los padres acudan al pediatra o a un especialista para ayudar a sus hijos.

Cómo se debe tratar la enuresis infantil

niño consulta el médico

Los padres debemos dar dos pasos esenciales ante el problema de que nuestro hijo moje su cama: el primero, reconocer el problema de la enuresis; y el segundo, tratarlo con normalidad. En opinión de los especialistas, debemos controlar este problema, mediante la prevención y la detección precoz de la enuresis, teniendo en cuenta y considerando algunas circunstancias.

- Cuando esté influyendo negativamente en el estado emocional y psíquico del niño, la de los padres o en la dinámica familiar.

- Cuando tras un periodo largo de control de esfínteres, el niño comience repentinamente a mojar la cama, nuevamente.

- Si la orina tiene mal olor.

- Si le duele o le escuece al hacer pis.

- Si orina mucho más de lo habitual, sobre todo si se acompaña de mucha sed o de pérdida de peso no explicable o por otro motivo.

- Si orina muchas veces, pero en pequeñas cantidades.

- Si padece de un estreñimiento importante.

Al ser la enuresis una patología eminentemente benigna, su diagnóstico es relativamente sencillo. El especialista, por lo general, tendrá en cuenta:

- La historia clínica, en la que el pediatra preguntará si existen antecedentes familiares de enuresis o la técnica utilizada en el control de esfínteres.

- El diario miccional para una mejor evaluación del caso. Consiste en llevar un recuento del número de micciones diarias y su volumen aproximado, durante 3 ó 7 días.

- La exploración física que incluya el peso, la talla y la tensión arterial, así como la palpación del abdomen, la valoración del área genital y anal, y de los reflejos nerviosos de la zona y de las piernas.

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