Los riesgos de dar cereales en biberón a un bebé

Los posibles daños para la salud bucal del bebé el ofrecerle cereales en biberón

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Tras la lactancia materna y/o la leche de fórmula en biberón, llega el momento de empezar poco a poco con los cereales, algo que crea mucha confusión entre las madres. ¿Se pueden dar cereales en biberón a un bebé o es mejor hacerlo en papilla? ¡Te damos algunas claves para que tú misma te respondas a esta pregunta. 

Cereales en biberón, un peligro para la salud bucal del bebé

dar cereales en biberón a un bebé

La leche de fórmula, sustituto de la leche materna cuando se escoge no amamantar al bebé, suele ofrecerse al bebé en un biberón con una tetina que simula, en la medida de lo posible el pezón materno, de manera que la succión se asemeje a la que el bebé hace al mamar.

El biberón puede utilizarse para ofrecer agua al bebé, aunque si se hace a partir de los 6 meses de edad, podría fácilmente escogerse un vaso antigoteo o una taza evolutiva de los muchos que hay en el mercado, evitando la tetina para no confundir al niño.

Adicionalmente, existen motivos de salud por los que se recomienda no ofrecer en biberón bebidas diferentes a la leche –el agua se excluye y puede ofrecerse en biberón si se desea-, principalmente para su salud bucal:

- Las bebidas que se toman en biberón permanecen en la boca mucho más tiempo que aquellas que se consumen en vaso, suponiendo un aumento sustancial del riesgo de caries. Además, estas bebidas, ya sean zumos o cereales hidrolizados, contienen azucares simples que se relacionan estrechamente con la aparición de caries dental.

- Es fácil que, al succionar del biberón, el bebé se duerma – el acto de succionar es uno de los métodos de relajación en los bebés desde el nacimiento - de manera que puede comer más de lo que necesita, y, si se trata de cereales hidrolizados, estará aportando no solo más calorías de las que su cuerpo precisa, sino también más azucares sencillos, cuyo aporte debería ser mínimo en la dieta, además de provenir de fuentes más saludables, como la fruta entera.

Cómo dar cereales a un bebé sin usar el biberón

El riesgo de aparición de caries, así como el riesgo de influir en una modificación incorrecta de las necesidades energéticas básicas del organismo – base del sobrepeso y la obesidad -, se ven substancialmente incrementados al ofrecer cereales hidrolizados en biberón.

Según estas recomendaciones, y si se decide incluir estos cereales hidrolizados en la dieta del bebé mayor de 6 meses, estos deben ofrecerse siempre con cuchara, en forma de papilla y respetando el deseo del niño de comer más o menos cantidad, estando el propio bebé en control sobre su ingesta.

En los cereales hidrolizados, las cadenas de carbohidratos complejos se han fragmentado químicamente para liberar carbohidratos más pequeños (azucares simples) para facilitar la digestión de los mismos. Sin embargo, el bebé está perfectamente capacitado para digerir los carbohidratos complejos a partir de los 6 meses de edad.

Estos cereales no son la única manera de ofrecer o introducir los cereales en la dieta de los bebés. La papilla, si los triturados son la opción de alimentación escogida, puede elaborarse con arroz cocido, añadiendo leche o caldo, y triturándolo con la batidora como si fuera un puré.

Asimismo, podrían utilizarse copos de avena o de maíz – siempre escogiendo aquellos mínimamente procesados y libres de azúcar, y, cuando se haya introducido el gluten en la dieta, la papilla podría elaborarse del mismo modo con pan (trigo), caldo y leche. ¡Las opciones son múltiples, tú decides!