5 platos veraniegos frescos y ligeros para los niños

Menú infantil de verano para niños con poco apetito

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Con la entrada del calor es fácil que los niños se encuentren más inapetentes y coman menos de lo que comen habitualmente. En nuestra mano está en variar el menú habitual y ofrecerles otro tipo de platos que son probablemente más apetecibles en el verano. Estos son 5 platos veraniegos frescos y ligeros para los niños. 

Ideas originales de platos veraniegos para los niños

Platos de verano para niños

Ensaladas. Los niños no suelen mostrar demasiado entusiasmo ante las verduras crudas a no ser que se les introduzcan desde el principio, al empezar con la alimentación complementaria. A veces se puede solventar este pequeño inconveniente aderezando la ensalada alguna salsa o vinagreta, y en otras ocasiones nos puede resultar útil añadir trocitos de pollo, jamón york o queso.

Derivados lácteos. Es muy importante mantener un buen aporte de calcio, por lo que los lácteos no deben faltar en la dieta infantil siempre que el niño los tolere. Debemos prescindir de la leche calentita que tanto apetece en el invierno y decantarnos más por quesos frescos tipo Burgos o petit suisse y yogures fresquitos, ¡incluso helados! Es muy fácil colocar un palito en el propio petit suisse o incluso mezclar el yogur natural con fruta fresca y colocarlo en un tupper para congelar y hacer bolas, ¡y a los niños les encanta!

Cremas frías. Quizá sean sabores que no atraigan a los niños que no acostumbran a tomarlas pero un gazpacho, salmorejo o cualquier crema de verduras sin calentarla es una alternativa perfecta para asegurar un buen aporte de vitaminas y minerales en nuestros pequeños, sin olvidarse de la fibra.

Arroces y pastas fríos. Los arroces y pastas son alimentos que pueden consumirse tanto en caliente como en frio, simulando una ensalada. Podemos añadir prácticamente de todo, una lata de atún, huevo cocido, gambas, jamón york, tacos de queso… Hay infinidad de opciones para variar y conseguir un plato único completo, sano y equilibrado con el que deleitar a los peques de la casa.

Granizados y sorbetes de frutas. La fruta es de gran importancia en la dieta infantil, y más aún en verano dado su aporte de agua y fibra, además de vitaminas y minerales. Aunque los zumos de fruta no son equivalentes a la fruta fresca, los granizados son una opción interesante para mantener a los niños hidratados, ya que, además del zumo de fruta, contienen agua y hielo picado, lo que aumenta la ingesta de agua, normalmente problemática en el verano. Los sorbetes de fruta, intentando que la fruta sea licuada y no exprimida para conservar el máximo de pulpa, son ideales para que los niños consuman grandes cantidades de fruta. Además, las frutas de verano, como la sandía, el melón o la fresa son muy apetecibles recién sacadas del congelador gracias a su contenido en agua. Solo hay que colocarles un palito y los niños devoraran este helado con forma de fruta.