El mito de la cerveza en la lactancia materna

¿Beber cerveza aumenta la producción de leche?

Cuando una mujer se queda embarazada, recibe todo tipo de consejos sobre su alimentación, muchos acertados, pero muchos otros no tanto. Al comenzar con la lactancia, la historia se repite, con mitos y supersticiones que llevan pasando de generación en generación y que aconsejan qué comer o beber para tener más cantidad de leche o de mejor calidad.

Uno de los consejos más extendidos hace referencia a que la cerveza aumenta la producción de leche durante la lactancia materna. ¿Es cierto? Contestamos a esta pregunta.

Cerveza y lactancia materna, ¿es cierto que aumenta la producción de leche?

Cerveza y lactancia materna: ¿mito o realidad?

Algunos consejos están tan extendidos que casi obligan a la mama a reconsiderar su dieta o sus hábitos alimentarios, cuando realmente es innecesario: una mujer durante su periodo de lactancia no necesita consumir nada en particular para producir más leche o para que su leche sea de mejor calidad.

Uno de los consejos más ampliamente extendidos en referencia al aumento de la producción de leche materna es el consumo de cerveza. Lo cierto es que este supuesto mito no lo es tal, sino que los estudios realizados han demostrado que un polisacárido presente en la malta de cebada estimula la producción de prolactina, y la prolactina es una de las hormonas encargadas de estimular la producción de leche materna al unirse a sus receptores en la glándula mamaria. Obviamente, hay que matizar la relación entre el consumo de cerveza y el aumento de la producción de leche.

- El incremento en la producción de prolactina que genera el consumo de cerveza existe, pero es mínimo. En realidad, si bien la lactogénesis se inicia inexorablemente unas horas después del parto, tras la expulsión de la placenta, el mantenimiento y la cantidad de leche producida dependen del propio lactante, de su succión a demanda, ya que ésta estimula la óptima secreción hormonal de oxitocina y prolactina.

- El incremento en la prolactina proviene de la cebada, mientras que el alcohol de la cerveza tiene el efecto contrario. El alcohol bloquea la liberación de oxitocina proporcionalmente a la ingesta realizada, por lo que puede observarse una disminución de la producción de leche. En general, esta inhibición no suele ser preocupante por tomar una cerveza con alcohol de vez en cuando, pero obviamente el aumento en la producción de leche será nulo al contrarrestarse los efectos.

- El alcohol es uno de los compuestos que más rápidamente se absorben, alcanzando su máximo en sangre aproximadamente a los 15 minutos de la ingestión. Además, el alcohol pasa de la sangre a la leche materna, entre 30-60 minutos cuando se consume en ayunas y 60-90 si se ingiere con comidas, igualándose las concentraciones entre ambos fluidos. Las mujeres lactantes tienden a eliminarlo de una manera más rápida y eficiente que las no lactantes, pero esto no da carta blanca al consumo de alcohol.

Si te gusta la cerveza, perfecto, consúmela - sin alcohol- como lo hacías antes, pero no incluyas cerveza en tu dieta confiando en aumentar tu producción de leche, porque su efecto es insignificante.