Cuando el niño quiere comer todo el rato

Niños que tienen hambre de forma constante

Borja Quicios
Borja Quicios Psicólogo educativo

Siempre que se habla de que los niños tienen problemas con la comida pensamos en esas situaciones donde los pequeños no quieren comer. Al contrario de esto existen otros casos en los que los niños parece que están comiendo todo el tiempo y que continuamente tienen hambre. En Guiainfantil.com te contamos qué puedes hacer si tu hijo tiene ansiedad por la comida y hambre constantemente.

Bebés que siempre tienen hambre

Niños que comen todo el rato

Los niños nacen con un sentido innato para saber cuánto necesitan comer. Es normal que cuando son bebés pidan el pecho cada rato ya que no tienen un horario regular para comer como los adultos. Otra de las causas por las que el niño incremente el tiempo de toma es que esté pasando por una etapa de crecimiento. Estos períodos se llaman “días de frecuencia”. Y suelen aparecer a las 3 semanas, 6 semanas, 3 meses o 6 meses.

El tiempo extra que pasa al pecho le asegura los nutrientes para poder satisfacer sus necesidades durante estas fases. Es posible que el incremento de la toma se deba a la aparición de una enfermedad. Gracias a que mama más a menudo el bebé recibe más anticuerpos e inmunidad durante el tiempo que pasa al pecho.

Además puede haber otras razones por las que aumente la frecuencia en la que demanden pecho de índole psicológica como pueden ser: cambios en la vida familiar como una mudanza de casa, periodo de vacaciones, estar separada más de lo habitual del bebé.

En general, los cambios en la rutina o las nuevas etapas en su desarrollo pueden ser la causa de la mayor demanda de pecho en busca de consuelo.

Niños que siempre tienen hambre

Cuando los niños crecen y ya empiezan a demandar independencia es importante que se acostumbren a unos horarios de comida regulares. La falta de rutina confunde a los pequeños, y es probable que el niño coma sin parar porque inconscientemente no sabe cuándo le toca la siguiente comida ya que carece de estos horarios.

Es importante que el niño haga 5 comidas al día siendo estas: el desayuno, “media mañana”, comida, merienda y cena. De esta forma, su estómago se habitúa y los alimentos se digieren mejor. Otra causa puede deberse a la ansiedad. Hay que tener en cuenta que el niño que come mucho, lo hace porque vuelca su ansia con la comida.

Consejos y sugerencias si tu hijo come constantemente

- No forzar al niño. Hacer que los niños coman cuando no quieren hacerlo no es una buena idea. Enseñar al niño a ignorar sus señales de “estar lleno”, puede llevar a problemas con la comida. Por ejemplo, pensar que si fuerzas al niño a comer todo lo que le pusiste en el plato para comer no pedirá después la merienda.

- Elecciones saludables. El porcentaje de grasa debe ser de un 30% menos de las calorías totales. Ofrecer opciones más nutricionales de forma regular.

- Si el niño utiliza la frase “tengo hambre” para retrasar obligaciones tienes que ser firme en los límites y normas impuestos.

- Si utiliza la comida por razones psicológicas es probable que necesite tu atención.

- Cuando es por ansiedad. Cuando el niño quiere comer todo el rato es probable ver a padres que intentan frenar al niño diciéndole: “no comas tanto, que estas muy gordo”. Esta actitud le puede crear al niño más ansiedad. Cuando más ansioso está el niño, más quiere comer y se vuelve un círculo vicioso. Por tanto, es importante saber que así se le hace más daño y que necesita otras maneras de atajar el problema como el deporte. Empezando por uno de carácter individual (si el niño tiene problemas de forma física), y cuando mejore su estado físico pasar a un deporte colectivo.