Pan de molde o pan tradicional, ¿cuál es el más sano para niños?

Qué tipo de pan es más saludable para los niños

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Desde la aparición del pan de molde, este pan de consistencia esponjosa y fácil de masticar se ha convertido en el aliado de los padres tanto a la hora de ofrecer un bocadillo para la merienda como una tostada para el desayuno de los pequeños –y no tan pequeños- de la casa.

Sin embargo, si bien el pan de molde y el pan tradicional tienen similitudes, también tienen diferencias. Ante la elección de pan de molde o pan tradicional, te contamos cuál es el más sano para niños.

Pan de molde o pan tradicional para los niños, ¿cuál elegir?

¿Pan de molde o pan tradicional, qué es más sano para los niños?

A priori, el pan de molde es una opción poco o menos recomendable que el segundo para los niños. ¿Por qué?

- El pan de molde se elabora no solo con los ingredientes básicos del pan –harina, agua, levadura y sal-, sino también con grasas, animales o vegetales, azucares, además de conservantes o aditivos, antifúngicos por ejemplo, para asegurar su duración más allá de lo que dura un pan normal. Los panes precocidos, barras o baguettes, suelen llevar también ingredientes extras, como leche o aceites vegetales, además de semillas y/o frutos secos.

Las grasas presentes en el pan de molde suelen ser saturadas y/o hidrogenadas o con ácidos grasos trans, y se utilizan generalmente para que la textura del pan de molde sea blanda y esponjosa. Estas grasas no benefician en nada la salud de nuestros hijos, y menos aún si se toman en exceso, como por ejemplo tomando varias rebanadas de pan de molde a diario.

- Debido al contenido de grasas, el pan de molde se caracteriza por ser más calórico que la misma cantidad de pan normal. Aun habiendo muchas variedades de pan de molde, con o sin corteza, integral o multicereales, mitad blanco mitad integral, con o sin semillas, etc, todos aportan una media de alrededor de 250 Kcal/100 g de pan. Sin embargo, aunque es importante conocer las calorías que aporta cada rebanada, es más importante revisar su contenido en grasas, cuantas menos mejor, y a menor proporción de grasas saturadas o trans, más saludable.

- Los hidratos de carbono del pan son de absorción lenta, procedentes de las harinas utilizadas en su elaboración –mejor si utilizan granos enteros que harinas refinadas. Sin embargo, el pan de molde, además de estos hidratos, contiene azúcares simples, que son poco recomendables para la salud en general, y para la salud bucal en particular. Además, en la línea de la salud bucal, el pan de molde no ayuda para nada al desarrollo de la boca de los niños, más bien interfiere, perjudicándolo. Teniendo en cuenta que al introducir la alimentación complementaria muchos bebés comen purés y es difícil que adquieran la habilidad de masticar, esto se hace aún más complicado si los bocadillos que comen nuestros niños se elaboran con pan de molde. 

Si bien es cierto que el pan de molde es menos recomendable que el pan de barra, no hay nada como el pan de una panadería tradicional, que, a diferencia que los panes precocidos, solo se elabora con los ingredientes básicos.