Qué cereales son los más adecuados para el desayuno de los niños

Tipos de cereales para un desayuno infantil saludable

Los cereales de desayuno se han convertido en un clásico en la actualidad siendo una alternativa ampliamente utilizada en todas las edades, sin embargo, estos cereales son algo relativamente novedoso, ya que su aparición data de aproximadamente comienzos del siglo XIX.

¿Cuáles son los cereales más recomendables para el desayuno de los niños?

El origen de los cereales en el desayuno infantil

Obviamente, y como la mayor parte de los descubrimientos, se produjo de forma fortuita cuando John Harvey Kellogg olvido maíz hervido en su encimera para encontrarlo endurecido por la mañana. Se le ocurrió, para poder consumirlo, aplastarlo con un rodillo y lo tostarlo, consiguiendo el primer “copo de maíz”.

La idea original era que este desayuno a base de cereales se convirtiese en una alternativa a los desayunos altamente proteicos y grasos comúnmente consumidos, como los huevos revueltos o el tocino que se consumían en épocas pasadas. Aquel copo de maíz (del inglés cornflake) ha dado lugar en la actualidad a diferentes tipos de cereales, algunos más saludables que otros. 

Cereales adecuados para el desayuno de los niños

Los cereales más adecuados para los niños

- Los copos de cereales integrales constituyen la forma más simple y saludable de procesar los cereales integrales. Su elaboración consta de cuatro fases, en consonancia con el proceso que llegó a Kellogg a descubrirlos en primera instancia, la cocción del grano, su secado hasta que alcanzan el grado óptimo de humedad, su prensado (estirarlos con rodillos) y un último paso de secado o tostado de los copos. Aunque este es el proceso de elaboración básico de todos los copos, no todos parten de la misma materia prima (granos enteros o harinas refinadas) y algunos incorporan etapas de azucarado, malteado o chocolateado. 

- También elaborados con granos enteros están el muesli y las gachas. El muesli puede costar de copos de cereales integrales, frutos secos y frutas desecadas. Se suele consumir remojado con leche o yogur, y se le puede añadir además fruta fresca. Las gachas suelen elaborarse a partir de granos enteros de avena y se consumen remojados normalmente en leche caliente. Los copos, además, se pueden ofrecer también en seco.

Los copos integrales, el muesli o las gachas son una buena alternativa en la infancia siempre que no lleven azúcar añadido. 

Cereales poco adecuados para el desayuno de los niños

- Los denominados cornflakes se elaboran con harina más o menos refinada de maíz, a  la que se le suele añadir sal, azúcar, malta y diversos extractos para darles sabor. A pesar de ser más sabrosos y crujientes que los copos integrales, tienen un elevado contenido en azúcar y, aunque están normalmente enriquecidos, un menor contenido en micronutrientes, ya que el refinado de la harina produce una muy elevada pérdida de nutrientes.

- Los cereales inflados como los “krispis” se elaboran insuflando aire a presión en pequeños fragmentos de masa formada con la harina refinada de diversos granos mezclada, por ejemplo, con azúcar, miel o chocolate. Resultan muy esponjosos, ligeros y crujientes.  

En estos casos, el azúcar o el chocolate, además del marketing que los acompaña, aumentan el atractivo para los niños, pero conviene evitarlos por ser mucho menos saludables que las otras opciones.