Cómo corregir el exceso de azúcar en la alimentación de los niños

Qué hacer para evitar el exceso de azúcar en la alimentación

A pesar de que controlar el consumo de carbohidratos es sensato, no conviene demonizarlos, ya que los carbohidratos no son malos, ni para adultos ni para los niños, sino que son necesarios para el óptimo funcionamiento del cuerpo humano.

El azúcar, se metaboliza en el organismo como carbohidrato ,pero también como grasa. Es sencillo pasarse con el consumo de carbohidratos simples pero hay formas de evitar que los niños tomen un exceso de azúcar, innecesario y perjudicial para la salud. En Guiainfantil.com te contamos cómo.

El azúcar en el cuerpo

El exceso de azúcar en la alimentación

Los carbohidratos complejos se hidrolizan dividiéndose en monosacáridos o azúcares sencillos, y estos pasan al torrente sanguíneo para llegar así a todas las células del cuerpo. Por otra parte, los carbohidratos sencillos, como glucosa o fructosa, presentes en la fruta y en los productos refinados, pasan directamente a la sangre, aumentando los niveles de manera rápida o produciendo lo que se conoce como picos de glucosa. 

Una vez que estos azúcares sencillos pasan a la sangre, el páncreas comienza a producir insulina, necesaria para que las células reciban su aporte de azúcar, es decir, para que ese azúcar circulante se utilice como energía.

La glucosa se metaboliza como un carbohidrato pero se almacena en el organismo como grasa, mientras que la fructosa se metaboliza directamente en el hígado, convirtiéndose mayoritariamente en grasa, de ahí que no deban consumirse más carbohidratos de los necesarios.

Pautas para corregir un exceso de azúcar en la alimentación

Es muy fácil excederse en el consumo de carbohidratos simples, y bastante más complicado romper ese hábito, pero educar al paladar a una cantidad mínima de dulce es un hábito positivo en la educación nutricional de nuestros hijos. Veamos algunas pautas para intentar conseguirlo.

- Observar el etiquetado de los alimentos que ofrecemos a nuestros hijos. La mayor parte de los productos que se ofrecen en el desayuno son excesivamente ricos en azúcares, y conviene evitarlos. Una idea sería sustituir los cereales azucarados por sus homólogos integrales mezclándolos en diferentes proporciones hasta eliminar los primeros por completo, y de igual modo con las galletas o con el cacao para la leche.

- Evitar los yogures azucarados y de sabores y, al igual que con el desayuno, ir disminuyendo la cantidad de azúcar que se añade hasta que el niño acepte bien los yogures naturales. También se puede añadir fruta si les gusta.

- No ofrecer dulces industriales o chucherías como premios y evitar los zumos, sobre todo industriales. Ofrecer fruta fresca en su lugar.

- Los helados industriales tienen azúcares simples en exceso, sin embargo, hacer helados de fruta en casa no es nada complicado. Fresas y plátanos maduros, triturados con una cucharadita de zumo de limón para evitar la oxidación y congelados en forma de polos son una fantástica manera de combinar fruta y dulce. 

No conviene olvidar que el proceso debe ser paulatino para conseguir que los resultados perduren a largo plazo.