Ventajas e inconvenientes de la casquería para los niños

Recomendaciones para los niños sobre la casquería

El consumo de casquería en los niños siempre ha sido objeto de debate. Hace años se decía que la casquería era el mejor alimento nutricional para ellos, y nuestras madres nos la ponían en el plato día sí y día también como algo obligatorio a engullir si queríamos estar sanos y fuertes.

No conozco niño que a primera vista se deleite con los placeres gastronómicos de la casquería, pero lo cierto es que esto también es un aspecto negativo que le hemos inculcado algunos adultos. Todavía existen muchos prejuicios contra la casquería entre los mayores, y eso hace que nuestros hijos repitan nuestros comportamientos.

¿Deben comer nuestros hijos casquería?

Ventajas e inconvenientes de la casquería para los niños

La casquería tiene verdades indiscutibles, por ejemplo, aporta un valor nutricional muy alto, ya que además de un alto contenido en proteínas, aporta vitaminas A y B, hierro, calcio, sales minerales y potasio, es decir, una inyección contra la anemia y los cuerpos débiles. Pero, por otro lado, hay que consumirla con precaución, porque en dosis altas puede producir toxicidad y tiene un alto índice de colesterol, ya que posee mucha grasa.

La vitamina A, presente en casi toda la casquería, es tóxica si se toma en grandes cantidades, ya que se acumula en el cuerpo, y la concentración en niños todavía es mayor, lo que podría llegar a producir rotura de huesos y anemia severa.

Lo cierto, es que desde hace 10 años ya no se mira a la casquería con tan buenos ojos. Se dice que al comerla ingerimos todas las toxinas y hormonas que tiene el animal, lo que es cierto, por eso, los hay que promulgan sus ventajas a los cuatro vientos, y aquellos que ponen el grito en el cielo cuando se lo damos a los niños.

En Guiainfantil.com te resumimos las ventajas y los inconvenientes de dar casquería a los niños, y cuál es la casquería más recomendada para ellos.

Las ventajas y los inconvenientes de la casquería para los niños

Hay que distinguir entre vísceras rojas y vísceras blancas. Las vísceras rojas son el hígado, el corazón y los pulmones; y las vísceras blancas son los sesos, el tétano, y las criadillas. Las primeras son las más adecuadas para los niños, ya que son una fuente de hierro y de vitaminas, y un excelente antianémico solo comparable a algunas algas; mientras que las segundas tienen un alto índice de grasa, y por tanto, demasiado colesterol para dárselo a los niños.

Ventajas

1- El hígado aporta proteínas, hierro y otros nutrientes, lo que le hace perfecto para personas con deficiencias graves de vitamina A y B12, hierro y cobre.

2- Es barato, aunque debe consumirse fresco y en el mismo día, ya que se pone malo enseguida.

3- Tiene gran fama gastronómica y puede ser una auténtica delicia.

4- Adecuada para dietas reconstituyentes.

5- Es más nutritiva que la carne.

6- Es de cocina rápida, porque cuánto más sencilla sea la receta más propiedades conservará.

Inconvenientes

1- Solo se debe comer una vez a la semana.

2- Tiene dosis muy altas de colesterol, especialmente las vísceras blancas.

3- Si se come con frecuencia puede producir toxicidad en el cuerpo de los niños por concentración alta de vitamina A.

4- Si el niño toma complementos vitamínicos debemos consultar al médico antes de darle casquería.

5- Las mujeres embarazadas no deben consumirlo ya que la vitamina A puede retrasar el desarrollo del feto.

6- El hígado se encarga de filtrar los productos químicos del cuerpo y, por tanto, es donde terminan las hormonas y antibióticos que se suministran a los animales, que luego pasan al torrente sanguíneo de los niños.

En definitiva: Si lo que queremos es dar casquería a los niños lo más recomendable es darle mollejas, el hígado de ternera o de pollo (evitar el de cordero que es más graso) y los riñones, que contribuyen al desarrollo de los huesos; y dejar de lado los sesitos, las criadillas y el tuétano.