Guía práctica para cuidar el pene del bebé

Consejos para el cuidado de pene de tu bebé

Alba Caraballo Folgado

Si acabas de tener un bebé seguro que te asaltan miles de dudas sobre su cuidado. Entre ellas las que se refieren al cuidado y limpieza de sus genitales.

¿Cómo se limpia el pene del bebé? ¿Le haré daño? ¿Cómo saber si sufre fimosis? En Guiainfantil.com aclaramos todas estas dudas con esta guía práctica para cuidar el pene del bebé.

El pene del bebé

Cómo cuidar el pene del bebé

El pene del bebé y el pene del adulto no es igual. La principal diferencia se encuentra en que el prepucio del bebé está pegado al glande, no es retráctil. Mientras que el de un adulto se retrae sin problemas. Esto es así para proteger al glande pero, a medida que el niño crece, se va despegando.

Lo que sí queda externo o no cubierto por la piel del prepucio en los bebés es el orificio de la orina, por lo tanto, si no hay otra complicación, el pis puede salir sin problemas.

Consejos para cuidar el pene del bebé si no está circuncidado

En los casos, en los que el bebé no está circuncidado, el prepucio se retrae por sí mismo, aunque esta separación puede no completarse completamente hasta la pubertad.S i tienes un hijo varón, seguramente tu pediatra te haya dado algunas recomendaciones para cuidar el pene del bebé desde los primeros días. 

- Durante los primeros años de vida, en cada baño, los padres debemos lavar el pene del bebé con agua y jabón neutro. Intentaremos además, sin forzar ni dar tirones, bajar un poco la piel del prepucio para que el agua entre y pueda limpiar los restos de orina y además para ir propiciando que baje y evitar que el niño sufra desde infecciones a fimosis o parafimosis. 

- Recordamos que este movimiento no tiene que ser forzado ni llegar hasta el punto en el que la piel no da más de sí. Nunca hemos de forzar o empujar en exceso hacia abajo el prepucio, si la piel no se ha separado de forma natural podríamos causarle alguna herida que al cicatrizar causará más complicaciones. Si la piel se despega de manera traumática, la herida que ocasione volverá a pegarla al glande cuando cicatrice.

- Es importante también secarlo correctamente para evitar que el niño tenga infecciones por hongos.

- A medida que el niño crece es recomendable enseñar a los niños a retraerse la piel cuando se bañan porque el agua y la humedad pueden ir deshaciendo las adherencias de la piel.  

Pautas para cuidar el pene del bebé si está circuncidado

La circuncisión es una intervención que se realiza en quirófano y consiste en cortar y retirar el prepucio, que es el trozo de piel que cubre el glande. Si no se realiza dentro de las primeras dos semanas de vida del bebé, se suele posponer hasta varias semanas o meses después.

- De la misma manera, los penes circuncidados deben lavarse con un jabón suave durante el momento del baño. Es posible que tras la operación, exista un ligero sangrado y molestia en el bebé. 

- Es necesario controlar la sutura y vigilar que no exista infección.

- Después de que la circuncisión ha curado, el pene no requiere más cuidado que la higiene diaria habitual.

Errores al cuidar el pene del bebé

Muchos pediatras recuerdan a los padres que bajen la piel del prepucio sin dar más explicaciones y, en ocasiones, madres o padres tienden a forzar la piel hasta causar heridas que, además del dolor y la molestia al orinar que le causará al bebé, hará que la piel se pegue aun más al glande al cicatrizar.

Antiguamente los pediatras pegaban un tirón al prepucio sin anestesia ni mayor preparación del bebé y pedían a los padres que siguieran bajando la piel en días posteriores. Hoy en día es una maniobra totalmente desaconsejada más aun en bebés ya que la piel está pegada de forma natural y es necesario que pase el tiempo para que se vaya desprendiendo.

No lavarlo bien ni dejar que entre el agua para que limpie los restos de orina y humedad ya que puede provocar hongos.