Por qué no debemos usar crema para los pezones durante la lactancia

¿Es bueno aplicarse crema en los pezones

Beatriz Martín Jiménez
Beatriz Martín Jiménez Matrona y enfermera pediátrica

A menudo escuchamos a mujeres decir que han preparado sus pechos para la lactancia haciendo tal o cual cosa, pero esto no es necesario. La lactancia materna es un proceso fisiológico para el que nuestro cuerpo está preparado, y al igual que no preparamos nuestro corazón para latir o nuestros pulmones para respirar, no es necesario preparar nuestros pechos para amamantar. Te explicamos las razones por las que no es necesaria ninguna crema para los pezones durante la lactancia.

¿Es necesario preparar los pezones durante la lactancia? 

No son necesarias las cremas para la lactancia

No hace falta aplicar ninguna crema, ni masajear los pezones, ni “estirarlos” para que se acostumbren a la succión… nada. La única preparación necesaria es la que ya hace nuestro organismo por sí solo: durante el embarazo aparecen unos bultitos alrededor de la areola, las glándulas o tubérculos de Montgomery, que segregan una sustancia emoliente que protege la areola y el pezón de posibles infecciones, sequedad, grietas...

Al lavar el pecho esta película desaparece, así que tampoco está indicado mantener una higiene excesiva en esta zona; con la ducha diaria sería suficiente, aunque también podemos aplicar después un producto hidratante al igual que en el resto del cuerpo; lo mejor, un aceite vegetal (oliva, almendras, coco…).

Durante la lactancia pasa más o menos lo mismo. Es muy frecuente que oigamos a las mamás que están utilizando determinado producto porque se lo ha aconsejado su profesional sanitario de referencia, o porque “una amiga lo usó y no tuvo ninguna grieta”. Las más famosas son las cremas de lanolina, una sustancia untuosa, hidratante, que se pueden aplicar sin necesidad de retirarla antes de las tomas, y cuyo uso está muy extendido tanto para prevenir como para tratar las grietas.  

¡Ay, las grietas! ¡El “enemigo” más temido durante la lactancia! Y con razón, ya que causan un dolor intensísimo. Pero las grietas no aparecen porque el pecho no esté “preparado” para la lactancia, surgen porque el bebé hace un agarre o succión inadecuado, casi siempre sólo del pezón, sin abarcar la areola. Y este mal agarre provoca un roce en la punta del pezón que acaba haciendo herida. 

Cómo cuidar el pecho durante la lactancia

Así que volvemos a repetir el mismo mensaje: las cremas para los pezones no son necesarias. Esto es lo fundamental a tener en cuenta:

- Como hemos visto antes, el pecho ya tiene su propio “sistema de hidratación” (las glándulas de Montgomery), pero si a pesar de eso notamos la piel de la areola y el pezón seca y/o tirante, es mejor aplicar un aceite tras la ducha diaria. Otro truco es aplicar tras la toma un poco de nuestra propia leche, que también contiene sustancias hidratantes, siempre que no haya grietas ni sospecha de infección. No hay ningún producto que prevenga las grietas en el pezón.

- Si por desgracia ya han aparecido estas grietas, la lanolina tampoco nos ayuda. Como cualquier otra herida, para que las grietas se curen necesitan estar al aire y sequitas el mayor tiempo posible, evitando roces. Si aplicamos lanolina sobre la grieta no permitimos que la herida respire, además estará más tiempo húmeda, puede macerar toda la zona y retrasar la curación. En este caso lo principal sería corregir la causa, porque si no el problema (la grieta) va a seguir apareciendo: buscar ayuda para valorar la toma y el agarre del bebé, ya que como hemos visto un agarre inadecuado suele ser el principal causante del dolor y las grietas en la lactancia. Y búscala pronto, ya que mantener una lactancia con ese dolor puede resultar imposible.

Respondiendo a la pregunta con la que iniciábamos este post, las cremas para los pezones no son necesarias durante la lactancia, e incluso en algunos casos pueden ser contraproducentes.