La importancia de educar con el ejemplo

¿Por qué es tan importante enseñar con el ejemplo? Porque genéticamente los seres humanos estamos preparados para imitar. Las llamadas “neuronas espejo”, son uno de los descubrimientos  científicos más importantes del último siglo. El líder del grupo que realizó este descubrimiento fue el italiano Giacomo Rizzolatti.

En una entrevista realizada por la revista argentina Sophia, el científico explicó su funcionamiento: “La acción que un individuo lleva a cabo es codificada, gracias al mecanismo espejo, en el sistema motor o emocional de quien observa. Por ejemplo: si te estás riendo, mis centros de la risa se activan. Cuando te veo con dolor, mis centros del dolor se activan y siento dolor. Eso es la empatía, definida por la neurofisiología”.

Error de padres: Haz lo que yo hago, no lo que yo digo

Educar con el ejemplo

Por eso es tan importante que más que discursos, actuemos en la vida como queramos que actúen el día de mañana nuestros hijos. Incluso, si queremos que sean felices, algo que tanto preocupa a las padres, no hay nada mejor que ser felices nosotros mismos.

Las neuronas espejo también determinan que los bebés sean capaces de captar los sentimientos de los padres, sobre todo de la madre, y que logran que habitualmente cuando la mamá está tranquila el bebé también lo esté, y que si una mamá está estresada, el bebé no logre calmarse.

Los fenómenos biológicos son modulados por la cultura y por el entorno. Entonces, si los chicos ya tienen activados por ejemplo los mecanismos de empatía, pero en casa insistimos sobre ellos, tendrán más razones para ejercerla con frecuencia.

A veces los padres somos cuidadosos en lo que les decimos pero no en lo que hacemos. Y nos pueden escuchar hablando mal de otra persona, preocupándonos en exceso por el trabajo o el dinero, “colándonos” en una fila en un supermercado, gritando a otra persona mientras conducimos,  y otros cientos de ejemplos cotidianos de los que probablemente no seamos conscientes.

La propuesta es pensar: ¿Hice algo hoy que no me gustaría que mi hijo repitiera? Haz una lista de los comportamientos de hoy o de la última semana y tenlos presentes para no volver a repetirlos, estén o no presentes tus hijos. Porque esos mismos hábitos positivos, empezarán a formar parte de tí y probablemente más adelante, también de ellos.

Tu comportamiento es la mejor educación. ¡No lo olvides!