Cómo afectan los dibujos animados a nuestros hijos

El impacto de los dibujos animados en los niños

Patricia Fernández
Patricia Fernández Redactora en Guiainfantil.com

Todos hemos escuchado algunas historias impresionantes en las que la televisión ha ejercido tal poder sobre los comportamientos infantiles que nos han dejado boquiabiertos. Siempre recordaré una que contaba mi madre en la que un niño se tiraba por la ventana pensando que podía volar como Superman. Desde aquel día, en el que tendría unos 10 años, tomé conciencia del poder que la televisión ejercía.

Cómo afecta la televisión a nuestros hijos

Los efectos de los dibujos sobre los niños

Aunque no todos somos iguales, ni nos afectan del mismo modo las cosas, muchos estudios llevados a cabo en los últimos años han revelado como los dibujos animados han tenido gran repercusión en los comportamientos de una gran mayoría de los niños, ya sea por imitación durante el juego, en las conversaciones con los amigos, e incluso afectándoles psicológicamente.

La violencia de los dibujos es una de las primeras preocupaciones de los padres, pero los estudios también revelan que esos mismos dibujos en ocasiones despiertan la creatividad y la imaginación de los niños. El  límite lo ponemos nosotros filtrando lo que se ve en cada caso y sobre todo, el número de horas a las que están expuestos nuestros hijos al bombardeo televisivo.

Los dibujos animados más violentos suelen ir acompañados de dosis de humor, lo que hace que los pequeños espectadores asimilen la violencia como algo normal, e incluso, divertido; provocando en algunos casos confusión entre vida real y ficticia, lo que complica la situación. Está comprobado que un niño expuesto constantemente a dibujos violentos donde las cosas explotan, donde se humilla al contrario para hacer reír, y donde se margina al diferente, lo incluirá dentro de su patrón de conducta como una forma rápida y fácil de solucionar conflictos.

Pero no todo es de color negro, también existen estudios en los que se ve claramente una influencia positiva en el aprendizaje del niño. Cuando los dibujos elegidos conllevan valores morales, de ayuda o de enseñanza, pueden servir de apoyo para actividades escolares ya que el niño suele asimilarlos más rápidamente. 

Por otro lado, los niños que pasan demasiadas horas frente al televisor presentan menor capacidad cognitiva y mayor grado de pasividad ante las tareas escolares, además de disminuir el grado de concentración, ya que les requiere un esfuerzo adicional al que no están acostumbrados, por lo tanto, el número de horas frente a la pantalla tiene una gran importancia en su aprendizaje. En general no deberían pasar más de una a dos horas al día viendo la televisión, y siempre que no sustituya a otra actividad como jugar, pintar, leer o salir a la calle.

Tras estas líneas podemos sacar la conclusión que los dibujos animados no son buenos o malos en sí, sino que afecta mucho más la cantidad y la calidad de lo que se ve; por lo tanto somos los padres los que debemos poner límites y filtrar con conciencia lo que queramos que nuestros hijos fijen en sus cabecitas para el resto de sus días.