Cómo ser mamá, trabajar fuera de casa y llegar a todo

Compaginar la maternidad con el trabajo y no angustiarse es posible

Raquel Oberlander
Raquel Oberlander Periodista y publicitaria

La única forma de ser mamá, trabajar y llegar a todo sin angustiarse es lograr construir una pareja sólida donde ambos compartan en partes iguales las tareas de la casa y de la crianza.

Claro que no es fácil, porque todos tenemos una carga de creencias y prejuicios, que permean el inconsciente colectivo y que indican que hay tareas que corresponden a la mamá. Pero de hecho hay sólo dos: parir y dar el pecho. Todas las demás pueden ser compartidas: bañar, cambiar pañales, dar de comer, contar cuentos, preparar viandas, llevar al colegio, ayudar con los deberes.

La respuesta a cómo ser madre, trabajar y llegar a todo

Ser madre, trabajar, llegar a todo y no angustiarse

Las mamás que trabajamos queremos llegar a todo, pero no deberíamos cargar con el peso de aquello que "nos corresponde". Es fundamental establecer reglas desde el comienzo para que las tareas sean compartidas siempre que convivamos con la pareja.

Claro que para eso hay que dejar a los padres involucrarse. Sheryl Sandberg, Ceo de Facebook, en su libro Lean in dice: aunque le ponga el pañal en la cabeza déjalo que lo haga, porque él tiene que encontrar su forma de hacer las cosas y tú de aceptarlas. Si le corriges todo, al tercer día va a dejar de hacerlo y tú te vas a encontrar sobrecargada.   

A las mujeres y creo que, sobre todo a las que trabajamos, nos cuesta pedir ayuda porque en general para llegar a cargos altos en las empresas donde trabajamos como para generar nuestros propios emprendimientos sentimos que tuvimos que abrirnos camino entre la selva.  Pero hoy tenemos que empoderar a los hombres, en nuestro propio beneficio.

Un consejo personal es que la gestión de la culpa puede ser tan importante como la gestión del tiempo para las madres. La culpa es pésima consejera para educar. Y no parte de lo que estamos haciendo hoy. 

El niño puede ir a un cumpleaños sin regalo y no se va a traumar de por vida, lo mismo si un día llegamos tarde a buscarlo a la escuela. El desarrollo de los niños depende de las miles de interacciones que tienen a lo largo de su vida, no sólo de que nosotras seamos la mamá maravilla. 

Y, por último, les dejo con unas palabras de Gloria Steinem quien lo expresa mejor que yo: “Intentar hacerlo todo y esperar que todo salga perfectamente bien es la receta ideal para la decepción. La perfección es el enemigo. Es imposible hacerlo todo. Nadie puede tener dos empleos a tiempo completo, tener hijos perfectos, cocinar tres comidas al día… Superwoman es la villana del movimiento feminista”.