3 fabulosas técnicas para fomentar la generosidad en los niños

Consejos prácticos para fomentar la generosidad en los niños

Estefanía Esteban

La generosidad hace que el niño sienta una gran satisfacción. Por eso, poco a poco (aunque al principio le cueste), se dará cuenta de que ser generoso le reporta beneficios. 

Es cierto que nunca debemos obligar a compartir a un niño, ya que algo que se hace por obligación no se ve como algo beneficioso a nivel personal. Lo que debes conseguir es que tu hijo quiera compartir por iniciativa propia con los demás. ¿Cómo? Además de ofrecer tu ejemplo, básico a la hora de enseñar a los niños valores esenciales, puedes utilizar estas 3 fabulosas técnicas para fomentar la generosidad en los niños.

Utiliza con tu hijo estas 3 fabulosas técnicas para fomentar la generosidad en los niños

3 fabulosas técnicas para fomentar la generosidad en los niños

Ser generoso no se centra solo en compartir algo material con los demás. También se pueden compartir experiencias, momentos... Compartir el tiempo también es un acto de generosidad. Una forma de enseñar a un niño a ser más generoso, o de fomentar en él la generosidad, es empezar por potenciar el valor de compartir aquello que no es material, pero que sin embargo, es muy valioso. Apunta estos ejemplos, estas fabulosas técnicas para fomentar la generosidad en los niños:

  1. Compartir algo que realmente valore. Pide a tu hijo que comparta algo que tiene y que puede dar a los demás. Pero no vale cualquier cosa, sino que debe ser algo que valore mucho. No tiene por qué ser algo material. También puede ser su tiempo. Recuerda que no siempre tiene que ser algo material, aunque para los niños más pequeños, les resultará más fácil entender que se da 'ese juguete' que tanto le gusta. 
  2. Regalar algo a alguien que seguro le va a hacer muy feliz. Pide a tu hijo que piense en alguien. Puede ser un amigo. Y que intente recordar qué cosas le gustan, que es lo que realmente le haría muy feliz a su amigo. Tal vez tu hijo recuerde que su mejor amigo siempre le está pidiendo un juguete que él tiene. Entonces se dará cuenta de que es algo que le haría muy feliz tener, porque disfruta con ello. Ese es el regalo que le debe hacer. Si tu hijo es muy pequeño, puedes realizar tú esta actividad para que le sirva de ejemplo. Por ejemplo, puedes explicarle que estás preparando una sorpresa para 'papá' o para 'mamá, y que vas a preparar una cena que a él le gusta muchísimo. Y después, le pides a tu hijo que compruebe si ese detalle le hizo o no feliz. 
  3. Sorprender a una persona que necesita un regalo. A todos nos gustan los regalos y las sorpresas. Pero hay momento que además, se necesitan. Pide a tu hijo que piense en alguien que se enfadó, que está triste... Y entre los dos, pensar en algo que podría hacerle feliz. no hay mejor sorpresa que la que se recibe justo cuando se necesita. Lo mejor de todo es que sea algo totalmente inesperado. 

Recuerda que al principio, lo más normal es que tu hijo se muestre receloso con la idea de compartir algo con los demás. Pero poco a poco descubrirá que ver la felicidad en el rostro de otra persona a él o ella también le hace feliz. Será el momento en el que habrá entendido que el valor de la generosidad merece realmente la pena.

Fuente: Juan Lucas Onieva. Doctor en Educación.