Virus mano-pie-boca y las 11 dudas más frecuentes de los padres

No hay ningún tratamiento curativo y la enfermedad se resuelve sola

Nerea Sarrión

La enfermedad del mano-pie-boca es una infección viral muy común en la infancia. Es muy frecuente y, aunque habitualmente es benigna, en muchas ocasiones genera incertidumbre que hoy os solucionaremos. Estas son las dudas más frecuentes de los padres ante el virus mano-pie-boca.

Todo lo que siempre has querido saber del virus mano-pie-boca

Virus mano-pie-boca y las 11 dudas más frecuentes de los padres  ante el virus mano-pie-boca

Se trata de una infección viral, producida por diferentes virus de la familia enterovirus (principalmente el virus Coxsackie). Se pueden dar casos durante todo el año, pero es típico sobretodo en los meses de verano y principio de otoño. Por otro lado hay que decir que suele afectar a niños/as en edad de escuela infantil (menores de 5 años), pero también los niños más mayores e, incluso, los adultos pueden contraer la enfermedad.

1. ¿Cómo se contagia?
La transmisión de este virus es directamente de persona a persona, principalmente a través del contacto con heces de personas enfermas (vía fecal-oral) y por el contacto con secreciones/gotitas que se desprenden cuando la persona tose, estornuda o se suena la nariz (vía respiratoria). También a través de las lesiones de la piel (líquido de las ampollas) y el contacto de superficies y objetos contaminados.

2. ¿Cuáles son los síntomas?
El tiempo entre que una persona se contagia del virus y empieza a iniciar los síntomas (periodo de incubación) es variable, siendo entre 3 y 7 días. Inicialmente puede aparecer clínica variable muy inespecífica con fiebre (generalmente dura 2-3 días), malestar, mucosidad… Poco tiempo después aparecerán las lesiones de la piel características.

Se trata de lesiones que suelen empezar en forma de puntos rojos y que se convierten en pequeñas vesículas. Se encuentran típicamente localizadas, como bien dice el nombre en:

- Boca: por fuera de la boca y por dentro. Las lesiones de dentro de la boca, en forma de llagas, son dolorosas, por lo que suele haber dolor de garganta y pérdida de apetito.

- Mano: palmas y entre los dedos. 

- Pies: plantas y alrededor de los dedos. 

También pueden aparecer por otras partes del cuerpo (frecuentemente en zona del pañal). Suelen empezar en forma de puntos rojos, que se convierten en pequeñas ampollas. 

3. ¿Cuál es la evolución del virus mano-pie-boca?
Generalmente es un proceso leve que se resuelve espontáneamente en 7-10 días sin dejar secuelas ni cicatrices. En ocasiones, a las 4-6 semanas de la erupción, aparece un despegamiento de la uña con su caída posterior (onicomadesis). Este proceso no duele, y la uña volverá a crecer en las siguientes semanas o meses.

4. ¿Puede haber complicaciones?
Las complicaciones suelen ser excepcionales, pero deberás acudir al pediatra en caso de mala evolución del cuadro. Principalmente destacar la deshidratación y pérdida de peso (por rechazo de comer y beber debido al dolor de la boca). También pueden aparecer convulsiones febriles, como con otras infecciones habituales de la infancia.

5. ¿Cómo se diagnostica el virus mano-pie-boca?
El diagnóstico es clínico, sin ser necesario realizar ninguna prueba que lo confirme. Mediante los síntomas y la exploración física y con las lesiones características, tu pediatra sospechará en esta infección fácilmente. 

6. ¿Cómo se trata?
No hay ningún tratamiento curativo (ni antibiótico ni otro medicamento que acabe con la infección), ya que está producido por virus. La enfermedad se resuelve sola, estando el tratamiento dirigido a aliviar los síntomas y a evitar la deshidratación:

- Analgésicos (Ibuprofeno o Paracetamol) si el niño presenta fiebre, dolor o malestar.

- Ofrecer alimentación sin forzar. Evitar alimentos calientes, picantes, condimentados o ácidos, ya que le aumentará el dolor. Mejor ofrecer alimentos fresquitos.

- Ofrecer líquidos de forma frecuente.

7. ¿Mi [email protected] puede ir a la escuela infantil?
Este virus se propaga muy fácilmente sobretodo la primera semana de enfermedad, pero también puede hacerlo estando asintomático e, incluso, semanas después de haber padecido la enfermedad (se sigue eliminando el virus por secreciones y heces). Es por ello que la exclusión escolar no resulta eficaz para reducir la propagación. 

El asistir o no a la escuela infantil/colegio dependerá del estado general del niño. Si el niño tiene fiebre, malestar, las lesiones de la boca le provocan dolor y no quiere comer ni beber, lo recomendable y más prudente es dejarlo en casa hasta que se recupere. 

8. ¿Puede volver a coger la infección?
Sí, ya que pueden contagiarse varias veces con el mismo tipo de virus o por virus diferentes que también causan esta enfermedad.

9. ¿Cuándo debo consultar al pediatra?
Muchos padres no saben muy bien cuándo consultar con el médico. Aquí van unos parámetros que te ayudarán: 

- Si decaimiento o irritabilidad.

- Si el niño no quiere comer ni beber debido al dolor de las llagas de la boca.

- Si orina menos y/o la orina está más oscura.

- Si la fiebre dura más de 3 días.

10, ¿Como podemos prevenirlo?
Lo más importante es extremar las medidas higiénicas:

- Lavarse las manos de forma frecuente, sobretodo después de cambio del pañal

- Desinfectar correctamente las superficies y objetos (juguetes) que hayan estado en contacto con saliva y heces.

- Evitar contacto íntimo con personas infectadas (abrazar, besar...) y ni compartir objetos que hayan estado en contacto (cubiertos, vasos, cepillo dental)

- Enseñar a los niños a cubrirse la boca y la nariz al estornudar o toser.

11. ¿Existe vacuna para prevenirlo?
Hasta el momento actual no existe una vacuna específica contra estos virus.