Tabla de las señales típicas de la tartamudez en niños pequeños

10 consejos claves para mejorar la fluidez y entrenar la tartamudez

Laura Cerrillo
Laura Cerrillo Logopeda y docente

Durante los primeros años de vida, entre los 2 y los 5 años, los niños desarrollan algunas de las acciones más complejas del ser humano como son el habla y el lenguaje. En ese momento, es totalmente comprensible unas leves faltas de coordinación entre lo que los niños planifican decir y lo que acaban por producir a nivel oral. ¿Cómo saber si se trata de un problema de fluidez o de tartamudez en niños pequeños?

Las señales típicas de problemas de tartamudez en niños

tabla de tartamudez

Conociendo este fenómeno como tartamudez evolutiva, que se supera fácilmente en el transcurso de un corto periodo de tiempo. En algunos casos, este fenómeno se prolonga por varios meses e, incluso, manteniéndose como problemática o diagnóstico de tartamudez. Por ello, a continuación os ayudaremos a identificar cuándo y cómo abordar esta situación para favorecer la fluidez de los más pequeños.

Aunque las dificultades de fluidez o tartamudez pueden tener múltiples manifestaciones, hay seis que resultan ser las más habituales en frecuencia y por ello las más sencillas de poder identificar:

- Repeticiones
Pudiendo encontrar que el niño repite sonidos (por ejemplo: casa - ccccasa), sílabas (por ejemplo: casa - cacacasa) o bien incluso palabras (por ejemplo: casa - casacasacasa). En el caso que las repeticiones sean de frases enteras (Ella me lo - Ella me lo robó) o de palabras enteras (Es que- es que no quiero ir) se podría considerar algo más típico.

- Prolongaciones
Pudiendo encontrar que el niño alarga o prolonga determinados sonidos generalmente sonoros (vocales, b, d, g, m, n, s, z, f, etc.) y generalmente al inicio de la palabra (por ejemplo: fuego - f...uego, yo - y...o, mama - m..ama, alma - a...lma, etc.). También puede darse el caso de que utilice muletillas (um, ah ), pero sería algo con menor probabilidad de que continúe y no un síntoma, por lo tanto, de tartamudez. 

- Bloqueos
Pudiendo encontrar que el niño realiza una importante pausa forzada y tensa dentro de su discurso. Observando que pese a la intención y preparación del sonido a nivel oral, este se encuentra aparentemente bloqueado sin poder llegar a producirse.

- Antecedentes familiares
Si hay algún pariente que haya tenido problemas de tartamudez, puede producirse un mayor riesgo de que el pequeño también lo padezca. 

- Prolongación en el tiempo
Si los problemas de fluidez duran menos de seis meses, se puede considerar algo normal y con menor opción de que se extienda en el tiempo, en cambio no lo es si el problema persiste más allá de un semestre.

- Comportamiento al hablar
Y, por último, una señal que nos puede alertar de un problema de tartamudez es que, junto a la dificultad del habla, el niño muestre también otras conductas, por ejemplo, parpadea, carraspea o da golpes con los dedos o las manos en la mesa.

10 consejos clave para mejorar y entrenar la tartamudez

niños con problemas de tartamudez

Durante el discurso o conversaciones habituales con nuestros hijos, sin ninguna situación preparada para entrenar, es importante mantener cinco importantes premisas que nos ayudarán a destensar cualquier probable momento incómodo de repetición, prolongación y/o bloqueo.

Es muy importante que los más pequeños puedan sentirse cómodos y libres hablando, ya que de lo contrario a menudo prefieren mantenerse reservados y poco comunicativos. Para favorecer su fluidez y un buen ambiente comunicativo, deberemos:

1. Ofrecer un buen modelo de conversación lento y pausado.

2. Procurar un entorno o ambiente tranquilo y con pocos ruidos.

3. No completar sus palabras o producciones.

4. Esperar pacientemente sus producciones, evitando expresiones faciales de desespero o incluso de ánimos.

5. En el caso de que los niños manifiesten preocupación, hablar del tema restándole importancia y normalizando la situación.

Durante pequeños tiempos libres, es muy aconsejable y positivo también poder hacer breves entrenamientos divertidos y lúdicos donde los niños puedan entrenar sus habilidades de fluidez. Proporcionando espacios distendidos donde poder reducir e, incluso, resolver exitosamente sus posibles momentos incómodos de repetición, prolongación y/o bloqueo.

La música, las canciones y el ritmo son unos excelentes aliados en este objetivo. Para entrenar su fluidez mediante dinámicas de juego también podemos:

6. Cantar conjuntamente a la vez que escuchamos canciones (todo tipo de canciones infantiles, lentas, pop, rap, etc.)

7. Hablar e imitarse mutuamente con distintos ritmos de velocidad (tortuga lenta, tortuga muy lenta, etc.)

8. Hablar e imitarse mutuamente exagerando distintas melodías y entonaciones (interrogaciones, exclamaciones, etc.).

9. Jugando con las llamadas aplicaciones de imitación de voz. Podremos jugar a imitar palabras con voces de distinto tono (bebé, extraterrestre, abuelo, cantante de rock, etc.)

10. Jugando con las llamadas aplicaciones de voz diferida, donde todo aquello que producimos lo podemos oír con demora y provocar inconscientemente que controlen más su habla.