Ambiente familiar adecuado para un niño hiperactivo

Cómo deben tratar, educar y cuidar los padres a los hijos hiperactivos

El papel de los padres de niños hiperactivos resulta imprescindible para su recuperación. Los padres representan la fuente de seguridad, los modelos a seguir, el reflejo de lo que los hijos sienten que son, la base fundamental sobre la que construyen su propia escala de valores y el concepto de disciplina y autoridad. De los padres depende en gran medida, la mejor o peor evolución de la sintomatología que presenta el niño hiperactivo.

El niño hiperactivo en la familia

Niños hiperactivos

Lograr un ambiente familiar estructurado es una de las condiciones más difíciles de conseguir. La familia de un niño hiperactivo necesita una organización y una estructuración muy clara, sin embargo, algunos aspectos relacionados con la propia enfermedad neurológica que tiene el niño, dificultan que sea así:

1. Adulto hiperactivo. En algunas ocasiones, esta enfermedad es hereditaria y por lo menos uno de los padres es un adulto hiperactivo, al que a su vez le cuesta organizarse, ser ordenado y no alterarse.

2. Ansiedad. Los padres suelen mostrar mucha ansiedad ante las dificultades con las que se encuentra su hijo.

3. Expectativas. En ocasiones las expectativas no son las adecuadas para el niño. Se le exige mucho en unos aspectos y se le sobreprotege en otros.

4. Límites educativos. El niño hiperactivo es más difícil de llevar si no se marcan unos límites educativos claros y consistentes.

5. Tiempos concretos. Los padres ponen frecuentemente un límite a las malas costumbres (le llaman a bañarse y si no viene, le obligan a hacerlo), pero no en el momento adecuado (le llaman 10 veces antes de ir a por él), lo que provoca que apliquen los límites, cuando ya están hartos, en momentos de descontrol emocional.

6. Mala conducta. Muchos padres no pueden preveer situaciones de alto riesgo, por lo que no pueden evitar el mal comportamiento de sus hijos.

Cómo convivir con niños hiperactivos

Situación

Cómo prevenir
Si vamos a estar en la sala de espera Llevamos lápices, un cuaderno y un coche.
Un viaje largo en coche Nos hacemos con un libro de juegos para coche y cintas con cuentos y hacemos paradas suficientes antes de que se altere
Es muy lento vistiéndose por la mañana y además se despista con nada Mejor despertarle 15 minutos antes y así, todos más relajados
Se acuerda de las cosas a última hora Preparamos la mochila por la noche y le acostumbramos a que utilice una agenda.
No le gusta hacer deberes, porque se pierde los dibujos favoritos. Grabamos los dibujos y los ve después si da tiempo

 Fuente consultada: Educa.madrid.org