¿Por qué a mi hijo le dan ataques de ira? Cómo controlar el enojo en niños

Te decimos cómo ayudar a tu hijo a controlar un momento de enojo, rabia o berrinche

Revisado por Laura Ruiz, Psicóloga
En este artículo
  1. La ira es una emoción humana - ¿Por qué un niño se enfada tanto?
  2. Causas y situaciones que pueden hacer que un niño explote de ira
  3. 7 técnicas para controlar los ataques de ira en niños de 2 a 10 años
  4. Más ideas efectivas para enseñar a tus hijos a canalizar la rabia

Muchos padres preguntan: '¿Por qué a mi hijo le dan ataques de ira?' Cómo controlar el enojo en niños, es lo que mamá y papá buscan cuando el pequeño grita, llora o parece explotar ante situaciones cotidianas. El cansancio, la frustración o los límites sí que influyen en estas reacciones. En ese sentido, la ira es una emoción normal para la que los niños necesitan acompañamiento para aprender a expresarla sin lastimar a los demás.

La ira es una emoción humana - ¿Por qué un niño se enfada tanto?

Niños que tienen ataques de ira

¿Por qué un niño explota de ira por cosas aparentemente pequeñas? Tal vez se enfada cuando debe apagar la televisión, recoger sus juguetes o al hacer los deberes. En otras ocasiones, dicha reacción aparece tras un día largo o por una situación que no sabe explicar con palabras. Sus explosiones pueden agotar al resto de la familia, lo que no significa que el niño sea agresivo o caprichoso.

La clave, en estos casos, no es impedir que el niño se enfade, sino explicar que la ira es una emoción humana y, por tanto, necesaria. El objetivo es ayudar a tu hijo a reconocerla, expresarla y encontrar estrategias para recuperar la calma. Hay que entender que la ira es esa emoción que hace que los niños sientan enfado, irritabilidad o furia ante algo que les produce frustración.

La ira tiene dos formas de expresión, una más interna en la que aumenta el ritmo cardíaco, la presión sanguínea y la adrenalina; y otra más externa en la que la expresión cambia, el niño eleva el tono de voz y sus músculos se tensan. En un momento de ira los niños pueden gritar, romper cosas, lanzar objetos, pegar o insultar, lo que todos los padres debemos controlar de manera eficaz.

Por eso, antes de que llegue la explosión, pon atención a algunas señales físicas como que el niño apriete los puños o los dientes, su corazón lata más deprisa, sienta tensión en los músculos o tenga una sensación rara en el estómago. Así que la pregunta mejor debería ser ¿qué puedo hacer si mi hijo reacciona con ira?Aprender a detectar las pistas para actuar antes de perder el control.

Causas y situaciones que pueden hacer que un niño explote de ira

Causas de que un niño explote de ira

No existe una sola causa que desate la ira de un pequeño, ya que puede ser que tenga hambre, sueño o está demasiado cansado, incluso pueden ser todas juntas. Otras tantas veces, detrás del enojo hay una emoción más difícil como tristeza, miedo o sensación de rechazo. Sin embargo, existen algunas situaciones cotidianas que pueden hacer que un niño explote de ira, por ejemplo:

  • Tener que interrumpir un videojuego o apagar una pantalla
  • Que le pongan límites 'injustos' o no tener lo que desea
  • No saber hacer algo todavía y frustrarse
  • Perder en un juego o tener que esperar su turno
  • Sentirse desplazado por la llegada de un hermano
  • Discutir con un amigo o sentirse excluido en el colegio
  • Afrontar cambios, como el inicio del curso o una separación familiar
  • Sentirse preocupado por los deberes, exámenes o por acoso escolar

Para entender qué desencadena el enfado de un niño, es mejor anotar por unos días cuándo aparece, qué estaba ocurriendo antes y qué le ayuda a tranquilizarse, ya que este registro detecta patrones sin culpabilizarlo. Hay niños que tienen un temperamento más intenso y necesitan de tiempo para calmarse, lo que no significa que deban siempre tener problemas de ira.

Hay que decir que el entorno también influye porque los niños aprenden observando cómo reaccionan los adultos ante el estrés y la frustración. Por eso, la regulación emocional se construye de a poco con el ejemplo y la práctica. En vez de llamarlo 'enfadón' o decirle 'siempre te portas mal', hay que hacerle sentir que la ira es normal y que aprender a manejarla es posible.

7 técnicas para controlar los ataques de ira en niños de 2 a 10 años

¿Qué hacer en caso de ataques de ira en niños?

La ira no es una emoción fácil de manejar para los niños, cuanto más pequeños peor. No todos los niños responden ante una misma situación con ira, pero si el niño lo hace, hemos de enseñarle a canalizarla.

1. Mantén la calma

Los padres hemos de mostrar ejemplo ante una reacción de ira en el niño y evitar gritar, dar portazos o zarandear al niño. Para que el niño aprenda a manejar la ira, ha de ver cómo nosotros lo logramos, incluso en momentos en los que es fácil perder la paciencia. De hecho, ante un ataque de ira en el niño, es posible que si nuestra respuesta es agresiva, el enfado del niño aumente aun más.

2. Enséñale a reconocer la ira

Cuando el niño está en pleno ataque de ira es difícil negociar o hablar con él, pero cuando la rabieta ha pasado, es el momento de charlar sobre lo que ocurrió. Tú mismo puedes ponerle nombre a lo sucedido y preguntarle para que pueda explicar por qué reaccionó así y cómo se siente después.

3. Enseña al niño a actuar sin ira

Muchas veces los niños responden con ira porque les faltan habilidades para actuar de otra manera, no saben cómo solucionar un problema. Para ayudarles, debemos entrenarlos para aprender a:

  • Identificar que causó su momento de ira.
  • Ayudarle a dar soluciones para próximas situaciones.
  • Explicarle qué ocurrirá si la respuesta es la ira y cuál cuando la respuesta es más tranquila.
  • Reforzar al niño si su respuesta no es iracunda.
  • Si lo fue, repasar con él lo que ocurrió, explicarle qué estuvo mal y cómo se puede actuar mejor en otra ocasión.

Más ideas efectivas para enseñar a tus hijos a canalizar la rabia

Ideas para que el niño canalice su ira

4. Ayúdale a expresar la ira

El impulso que siente el niño que no sabe manejar su ira es insultar, pegar o romper cosas. Si tu hijo suele responder habitualmente así, deja que haga algunas actividades que le dejen explorar esas emociones, como dibujar, pintar o escribir. Aprenderá a entender lo que le ocurre, por qué y cómo evitarlo.

5. Enséñale a liberar tensiones

El deporte es un excelente vehículo para canalizar la ira y el estrés, libera endorfinas y contribuye a tener una sensación de bienestar. Practicar deporte de forma habitual puede ayudar al niño a manejar la ira, así como la realización de actividades que implican relajación como yoga o mindfulness.

6. Desarrolla estrategias de autocontrol

Explícale en qué consiste el autocontrol, por ejemplo: no reaccionar mal si se ha terminado el tiempo de televisión, si tiene que recoger su habitación o si un niño le coge un juguete sin pedírselo antes. Una buena técnica de autocontrol es la del semáforo. Se trata de un ejercicio bastante simple en el que se le da una respuesta ante un comportamiento determinado.

Para llevarlo a cabo necesitas explicarle cómo funciona un semáforo y deberás tener 3 cartulinas con 3 colores diferentes: rojo, amarillo y verde. Cuando le muestres la cartulina roja, querrá decir que el niño debe parar porque no está controlando su ira, la amarilla indica que debe analizar qué está pasando y por qué se está comportando así y la verde es para que exprese lo que siente.

7. Fomenta la empatía

Es quizá una de las tareas más difíciles de conseguir en los niños. Implica que los niños comprendan al otro y se pongan en su lugar, algo fundamental para que pueda manejar la ira. La empatía es un valor muy importante que debemos transmitir a los niños desde que son pequeños. Al final, reconoce sus pequeños avances, con frases como 'estabas enfadado y conseguiste decírmelo sin pegar'.

¿Qué necesitan los niños cuando sienten ira y presentan rabietas?

Los niños y las rabietas

La ira puede ser una emoción desagradable, pero no podemos considerar que sea negativa, dado que podemos aprender mucho de ella. Es normal sentirse enfadado o rabioso en ciertas situaciones, por lo que no podemos invalidar esta emoción. Y muchas veces, con nuestro comportamiento o palabras, podemos llevar a que los niños se sientan peor. ¿Qué necesitan nuestros hijos?

- 'Deja ya de llorar', 'eres un enfadica', 'lloras como un bebé', 'no pasa nada'... son frases que transmiten a los niños que eso que están sintiendo no es válido y, por tanto, no tienen que expresarlo.

- Al no saber cómo canalizar o autorregular la emoción de la ira, los niños explotan en rabietas. En la mayor parte de los hogares es muy común que los niños tengan berrinches, sobre todo entre los 2 y los 4 años. Es en este periodo cuando van desarrollando sus propias ideas y deseos, pero aún no saben cómo expresarlas, lo que les hace sentir frustrados y enfadados.

- Cuando un niño tiene un berrinche porque siente ira o rabia, pasa un mal rato. Se siente incómodo porque no sabe cómo enfrentar dicha emoción. Por ello, no es justo que pensemos que los niños tienen rabietas para molestarnos. Igual que no debemos sentirnos malos padres si nuestros hijos tienen una rabieta, ya que es algo normal en el proceso de desarrollo.

- Es posible que durante una rabieta, tu hijo necesite un abrazo. Pero en el caso de otros niños, el contacto físico hará que se enfaden más.

- Aunque no siempre es posible, debemos intentar anticiparnos para evitar aquellas situaciones que van a provocar un momento de tensión familiar. Los hábitos y las rutinas también ayudan a evitar los berrinches, ya que los niños se sienten más seguros al saber qué vamos a hacer en cada momento (primero cenemos, luego nos lavamos los dientes, vamos a la cama...).

Cuentos infantiles sobre emociones humanas como la ira o el enfado

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