La hormona del crecimiento infantil

Tratamientos para los problemas de crecimiento en los niños

El tratamiento a instaurar cuando un niño se ve afectado por un trastorno en su crecimiento va a estar determinado por la causa responsable del retraso. Si está producido por una enfermedad, por ejemplo, una cardiopatía, una intolerancia al gluten o un problema endocrino, el tratamiento estará encaminado a corregir la patología y su curación irá en beneficio del crecimiento y la ganancia de talla final.

La hormona del crecimiento infantil

La hormona del crecimiento infantil

Desde que en 1985 se empezara a utilizar la hormona de crecimiento biosintética, se eliminaron todos los riesgos que existían con la anterior, que era la llamada extractiva, extraída de las hipófisis de los cadáveres. El medicamento biosintético actual, que se administra a los niños desde hace más de dos décadas, por vía inyectable y una vez al día, es absolutamente seguro, eficaz en todas sus indicaciones y carece de efectos secundarios graves.

El tratamiento puede seguirse hasta que el niño alcance la edad ósea de adulto, es decir, hasta que los cartílagos se cierren, momento en el que el hueso ya no se puede estirar más y el crecimiento físico es imposible. Hasta entonces, la hormona puede ayudar a mejorar la altura ósea final, aunque los centímetros ganados dependen de la patología que haya provocado los problemas de talla baja.

¿Cómo se administra la hormona del crecimiento a los niños?

Generalmente, mediante inyecciones, que deben ser diarias hasta que finalice el crecimiento del niño. La técnica de inyección es muy sencilla y debe ser aprendida por los padres. Los médicos deben calcular con precisión la cantidad de hormona del crecimiento que debe inyectarse a cada niño. Debe también realizarse un estrecho control médico del paciente, así como una vigilancia de la posible aparición de efectos adversos del tratamiento, aunque estos últimos no son frecuentes. Una vez que el tratamiento ha finalizado es necesario efectuar una reevaluación del paciente para determinar si persiste la deficiencia de hormona del crecimiento, y evaluar su administración durante la vida adulta.

¿Cuándo está indicada la hormona del crecimiento para los niños?

El uso de la hormona de crecimiento está indicado en los siguientes casos:

- Deficiencia de hormona de crecimiento.

- Insuficiencia renal.

- Síndrome de Turner (enfermedad genética)

- Niños que son pequeños al nacer y que no recuperan su canal de crecimiento.

- Niños con talla baja idiopática (son bajos sin causa que lo explique).

Advertencia: en niños con talla baja familiar o niños con retardo constitucional del desarrollo, la hormona del crecimiento no tiene indicación debido a que no se ha demostrado un beneficio real en ganancia de talla adulta. Es decir, crecen mientras se usa la hormona de crecimiento, pero no necesariamente van a medir más de lo que estaba genéticamente determinado. En la mayoría de los casos, se prescribe un cambio en la alimentación con un mayor aporte de calcio y zinc para tratar de mejorar la velocidad de crecimiento que, en condiciones normales y a partir de los 3 años de edad, suele ser de unos 4 o 5 centímetros anuales.

El tratamiento con la hormona del crecimiento de Leo Messi

Messi, el delantero del F.C. Barcelona, fue tratado con la hormona del crecimiento cuando era pequeño y su fama ha contribuido a hacerla popular. Gracias a la hormona del crecimiento, el argentino, Leo Messi ha podido llegar a la élite del fútbol y ahora mide 1 metro y 70 centímetros. En 1997, Leo Messi fue diagnosticado precozmente y recibió tres años de tratamiento. En aquella época, el niño Messi, ya era reconocido como uno de los mayores talentos de la Escuela Malvinas de fútbol y fue tratado por el prestigioso endocrino Diego Schwarzstein en su Clínica de Glándulas y Medicina Interna.

En julio de 1998, cuando Leo acababa de cumplir los 11 años, medía 1,32 metros y pesaba 30 kilos, una familia se desplazaran juntos a Barcelona una vez firmado el contrato con el club azulgrana. La familia presentó a los servicios médicos del Barça un certificado en el que se recogía todo su historial. Cuando llegó al Camp Nou, Leo ya medía 1 metro y 48 centímetros y pesaba 39 kilos, aunque todavía presentaba un retraso en su crecimiento de un año.

Marisol Nuevo