Síndrome de Alienación Parental en los hijos de padres separados

Las consecuencias de la alienación parental. El psicólogo Javier Urra nos las cuenta

El psicólogo Javier Urra, que fue el primer Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, nos habla del tema de la alienación parental en las familias de padres separados o divorciados. Cuando los padres convierten su amor en odio y utilizan a su hijo como arma de combate, las consecuencias son desastrosas para el menor. Para evitarlo, los padres tenemos que saber manejarnos en la ruptura y utilizar la ayuda de los profesionales, si es necesario.

Cómo viven los niños una situación de alienación parental en casa

Alienación parental. Cuando los padres se divorcian

El Síndrome de Alienación Parental (SAP) es muy discutible porque el SAP no aparece en nuestros manuales de psiquiatría, pero lo que sí es real son los hechos. Hay muchos hombres y mujeres que utilizan a su hijo de manera terrorífica contra el otro y le inducen a tener pensamientos negativos sobre el otro progenitor. ¿Qué consecuencias tiene eso en el hijo? Desvinculación. El niño se desvincula del padre o de su madre y no se ve obligado a nada, no se siente concernido, no se siente convocado por el cariño. En consecuencia, estamos creando unos chavales con unas características psicopáticas distantes, de alta dureza emocional.

Los procesos de separación están siendo muy mal llevados. En España, hemos modificado la legislación para que los procesos sean muy rápidos, pero pese a esto, los intereses por las custodias (por si te dejo ver al niño o no, por si me tienes que pagar alimentos y no me los pagas), están generando un dolor incalculable.

Hijos de padres divorciados

Es muy difícil proteger a un niño en caso de alienación parental. Se puede minimizar el daño, pero es como poner tiritas cuando te están bombardeando. El daño está hecho, la emoción está dañada y la seguridad está perdida. El niño depende del cariño y de la seguridad del dinero. La fórmula es enseñar a los adultos a aprender a manejarse en la ruptura para no utilizar al niño como arma arrojadiza. Ellos se unirán como pareja y, después, seguramente se separarán. Una vez que se separen, lo importante es hacerlo bien. Para el bienestar de los hijos es fundamental una separación de mutuo acuerdo y para llegar a ella, se puede recurrir a los profesionales, si ven que los necesitan.

Cuando dos personas no se soportan, la vida nos lleva por caminos distintos. Es importante no convertir el amor en odio, algo que es muy fácil, y que además luego los familiares y los amigos en lugar de intentar diluir, lo potencian. Tenemos que educarnos todos en la filosofía de dejar vivir, porque al final la vida son 30.000 días aproximadamente, no más.

Marisol Nuevo