Niños curiosos. La curiosidad de los niños

Cómo fomentar la curiosidad de los niños

María José RoldánMaestra y Psicopedagoga

La curiosidad es innata en los niños y debe cuidarse desde que nacen para que sean capaces de querer aprender por sí mismos, puesto que la curiosidad es el primer paso para el aprendizaje de los niños.

Los adultos en muchas ocasiones y la mayoría de veces sin darse cuenta, sienten que esta curiosidad puede ser inoportuna e incluso pueden verlo como algo negativo que el niño pregunte siempre que tiene dudas. Pero la realidad es que la curiosidad de los pequeños es algo que deberá potenciarse para que en el futuro los niños sean eficientes ¡no hay que cortar las alas a la curiosidad!

La curiosidad en los niños desde que nacen

La curiosidad en la infancia

Los niños empiezan a curiosear desde el momento que empiezan a ver, después a desplazarse y a explorar el mundo que les rodea. La curiosidad es interés y motivación, factores indispensables para que pueda darse un aprendizaje exitoso. Los niños son pequeños exploradores del mundo y siempre querrán saber más y más, por lo que el papel del adulto no es en absoluto cortar esta curiosidad, sino más bien lograr que este interés y esta motivación no se pierda en el camino del crecimiento infantil.

Por tanto, como adultos hay que respetar esa necesidad de exploración constante, poniendo límites en los contextos inapropiados pero sin coartar la curiosidad innata de los niños. Para respetarlo hay que olvidarse de frases tan dañinas  para la autoestima de los pequeños como: 'deja eso', 'cállate', 'no te muevas', 'no seas pesado'…

Cómo fomentar la curiosidad infantil desde casa

La curiosidad no es algo que tenga que potenciarse únicamente en la escuela (aunque también es esencial e imprescindible), pero desde casa también resulta fundamental potenciarlo cada día. Para ello te quiero dar algunas ideas:

- Las rutinas en casa son importantes porque crean hábitos y establecen normas y límites, pero de vez en cuando se pueden realizar cosas diferentes dentro de las rutinas diarias. Un ejemplo puede ser cambiar el cepillo de dientes por otro divertido.

- Las actividades inesperadas a los niños les encanta por lo que si organizas una actividad que los niños no se esperan les gustará más realizarla.

- Sentirte feliz porque tu hijo pregunte también es una buena idea porque debes estar preparado/a para poder responderle siempre que sea necesario (una respuesta acorde a su edad y a su capacidad de comprensión).

Los niños curiosos serán aquellos que desarrollarán una mejor capacidad de observación, los que aprenderán mejor en la escuela y los que se sentirán motivados a seguir aprendiendo siempre aunque se equivoquen, puesto que verán en el error un elemento positivo de aprendizaje. Será obligación de los padres el poder potenciar esta curiosidad en todas las etapas y edades de los pequeños.