4 curiosos poemas para niños de primaria para practicar la entonación

Recopilamos bellas poesías infantiles que riman para alumnos a partir de 6 años

Marisa Alonso Santamaría

¿Estás buscando poesías infantiles para que tus alumnos reciten en clase? ¿Quieres que tus hijos lean más versos? Hemos recopilado algunos poemas para niños de primaria que son muy útiles para practicar la entonación. Hay niños que parecen haber nacido para recitar poesía, aunque a la mayoría les cuesta un poco y tienen que practicar una y otra vez. Gracias al ritmo de estos versos, la musicalidad vendrá sola.

Los ejemplos de poesía que hemos recogido son muy diversos: hablan sobre las hadas, sobre las flores, sobre la naturaleza... Sin embargo, todos tienen algo en común: todos tienen una bonita rima que atrae a todos los niños que la leen. ¡Que disfrutéis mucho de estos versos!

1. El viejo jazmín. Poesía para niños de primaria

Curiosos poemas para niños para practicar la entonación

Esta poesía es perfecta para los niños a partir de 6 años porque habla sobre el respeto a los mayores. Basándose en una fantasiosa experiencia en un jardín de rosas, estos versos harán que los niños comprendan que hay que valorar a los que son mayores o diferentes a nosotros, una importante lección que deben aprender desde la infancia.

Entre rosas murmuraban,
criticando de un jazmín:
"Está viejo y arrugado,
lo echaremos del jardín".
 
Las escuchó el jardinero
y reprendió su actitud:
"la belleza no es eterna,
tampoco la juventud".
 
"¿Acaso creéis, les dijo,
que siempre seréis hermosas?,
¿que siempre estaréis lozanas
y no vendrán nuevas rosas?
 
¿Que no crecerán más flores,
tan bellas en el jardín?
¿Que vosotras algún día,
no estaréis como el jazmín?"
 
Y las continuó regando
y las cuidó con amor,
poniendo más atención
en aquella vieja flor.

 

2. El viento y la brisa. Poesía infantil con rima

Bonitos poemas para niños de primaria para practicar la entonación

La naturaleza y los sentimientos siempre son las mejores fuentes de inspiración para la poesía. Dentro de esta temática encontramos "El viento y la brisa", un bonito poema de dos estrofas que contiene una rima muy divertida. Al ser una poesía corta, puedes pedirle a tus alumnos que piensen cómo podría seguir. Y a los niños más mayores, anímales a que creen su propia estrofa.

Soplaba contento el viento
cuando conoció a la brisa,
porque era muy juguetona
y era además poetisa.
 
Contenta estaba la brisa
cuando descubrió que el viento,
resultaba divertido
y contaba bellos cuentos.

 

3. No era un hada. Poema para practicar la entonación

Poesías infantiles que riman para los niños

Prueba con esta poesía para que los niños practiquen la entonación. El primer paso para que tus alumnos aprendan a recitar es lograr que se den cuenta de que se puede leer con distintos tonos. Para ello, pídeles que lo lean en voz alta de distintas maneras: muy rápido, muy lento, como si fueran un pez, con voz de elfo, como si estuvieran cantando... 

ni princesa de estatura,
era una abuela menuda
con la piel llena de arrugas.
 
Todos la querían
y a su alrededor,
se arremolinaban
buscando su amor.
 
Era bondadosa
y cuando sonreía,
reían con ella
cuántos la veían.
 
Murió en una noche
que había luna llena
y hasta las estrellas
lloraron con pena.
 
Cuando la enterraron
también lloró el cielo
y en copos de nieve
repartió consuelo.

 

4. ¡Qué sueño tengo! Poema para niños que rima

Las poesías para niños a partir de 6 años más bonitas

Y para terminar este recopilatorio, incluimos unos versos muy divertidos que los niños pueden leer antes de echarse la siesta o antes de irse a dormir. Se titula "Qué sueño tengo" y habla de unos animales que están cansados que no pueden esperar hasta llegar a su cama para dormirse. Seguro que a tu hijo también le ha pasado en alguna que otra ocasión...

¡Qué sueño tengo!
Dijo un rata
y se fue a dormir
dentro de una alpargata.
 
¡Qué sueño tengo!
Dijo ahora un gato
y se fue a dormir
dentro de un zapato.
 
¡Qué sueño tengo!
Dijo ahora un perro
y se fue a dormi
a los pies de su dueño.
 
¡Quiero cantar!
Dijo un jilguero
y entonó una nana
y veló sus sueños.