Tatuajes lumbares y anestesia epidural en el parto

¿Es incompatible llevar un tatuaje con la anestesia en el parto?

Sara Cañamero de LeónMatrona

No es infrecuente encontrarnos con que cada vez son más mujeres con un tatuaje en la zona lumbar, la moda por hacerse dibujos en la piel es una práctica muy extendida; al igual que lo es en el mundo de la obstetricia, la administración de anestesia epidural para aquellas mujeres de parto que lo soliciten.

Hace unos años se creó una gran polémica acerca de si era posible o no optar por una analgesia epidural si tenías un tatuaje en la zona lumbar. Incluso aún hoy, en las clases de preparación al parto es una pregunta que no falta: ¿Si tengo un tatuaje en la parte baja de la espalda me puedo poner la epidural?

Epidural y tatuajes: ¿es incompatible?

Tatuaje y anestesia epidural

Es cierto que hubo una época en la que algunos anestesistas se negaron a puncionar la espalda de aquellas mujeres portadoras de un tatuaje, para administrarles la epidural. Esto era debido a la posibilidad teórica de que si se introducía pigmento en los espacios peridurales, las complicaciones agudas a corto y largo plazo podían ser graves (neuropatía inflamatoria, infecciones o incluso tumores epidermoides).

Las mujeres embarazadas deben saber que el colectivo de anestesistas incluye generalmente en sus protocolos de práctica clínica, el tatuaje en la zona lumbar media como una contraindicación relativa para la administración de la anestesia epidural.

Pero, ¿qué nos dice la evidencia científica? A día de hoy, nunca se ha producido ninguna de las complicaciones hipotéticas anunciadas, ni siquiera en el caso de que la aguja con la que se realiza la punción haya atravesado el tatuaje (los pigmentos usados para este tipo de arte corporal se pueden esterilizar). Por este motivo varios anestesistas y dermatólogos han ido cambiando su actitud, pasando de una alarma inicial a una posterior aceptación para realizar la técnica.

Además tenemos que tener en cuenta que la aguja de la epidural tiene un grosor mínimo de unos 2mm y la gran mayoría de tatuajes no cubren la totalidad de la zona y dejan huecos de piel en los que sí se puede pinchar. Incluso a veces el pinchazo se puede localizar un poco más lateral o a diferentes niveles de la columna lumbar para no interferir en la zona tatuada.

En conclusión podríamos decir que los posibles riesgos de la epidural en presencia de tatuajes en zonas lumbares han sido sobrestimados, ya que no se ha registrado aún ninguna complicación que asocie la epidural con el tatuaje. Sin embargo recomendamos a las mujeres portadoras del mismo, hablar con el anestesista antes del parto para averiguar cual es la postura de los profesionales al respecto; y evitarse sorpresas si el gran día deciden optar por una analgesia epidural.