¿Los Reyes Magos traerán carbón a tus hijos?

Pertrechados con el paraguas y la escalera, los padres acudiremos esta tarde a nuestra cita indiscutible con la Cabalgata de los Reyes Magos de Oriente, si no queremos montar un numerito familiar.

Tal día como hoy, no hay excusas. No vale decir que va a llover, es igual, nos enfundamos en el chubasquero, nos ponemos la capucha y nos llevamos el paraguas, que hoy cumplirá una doble función: por un lado, nos cobijará de la lluvia y, si lo ponemos a la inversa, nos servirá para recoger caramelos.

La ilusión de los regalos de los Reyes Magos

Nina con regalo

Fundamental, llevarse también la escalera para evitar la típica contractura cervical, que tras la Cabalgata de Reyes, azota nuestra espalda y colapsa las consultas de los fisioterapeutas del barrio.

Subidos al último peldaño de la socorrida escalera, nuestros niños y sus amiguitos podrán ver, desde lo más alto, la magia de la Cabalgata sin perder detalle, ante la tranquilidad de sus sufridores padres que, en esta ocasión, se felicitarán por haber puesto a salvo su retaguardia.

Este año, entre las inclemencias de tiempo y la crisis, en fin, con la que está cayendo, más vale que todos nos portemos bien, solemos decir antes de salir de casa a nuestra prole, porque si no, los Reyes Magos nos traerán carbón.

Entre sonrisas y miedo al recuerdo, los niños suelen apresurarse a decir que ellos han sido buenos, antes de que la memoria de sus padres haga recuento y empiece a recordar trastadas en alto, que puedan oír los Reyes Magos ahora que ya están tan cerca.

¿Qué sería de los padres sin el carbón? Ese dulce negro y pegajoso que hacemos resonar en tono amenazante para corregir la conducta negativa de nuestros hijos.

Pero, ¿qué es el carbón, una amenaza o una realidad? Muchos niños no lo conocen, ¿cómo es, a qué sabe…?, preguntan. Y es que en esta sociedad, el día de la Cabalgata, no hay lugar para preguntas incómodas ni para sufrir.

¿Cómo se puede fastidiar un momento de felicidad familiar como la mañana del día de Reyes con la apertura de un saco de carbón? Para muchos padres, el carbón no sólo supone un castigo para sus hijos, sino también para ellos, porque se perderán el brillo que desprenden los ojos ilusionados de sus retoños y en su lugar verán lágrimas.

El carbón, azote negro en boca de los padres, sirve para ofrecer la otra cara de la moneda a la noche más mágica del año. La ilusión tiene más fuerza que nunca cuando les dices que es hora de irse a dormir porque los Magos pasan después de la medianoche, sólo si los niños de la casa están dormidos, y ellos vuelven a preguntar: ¿crees que les habrá llegado mi carta?, ¿me traerán todo lo que les he pedido?

Claro que sí, no has sido malo del todo, ni bueno del todo tampoco, ¡claro!, como todos los niños… porque todos cometemos errores y tú, que eres niño, tienes que aprender de cada uno ellos para ser mejor cada día. Juguetes y carbón, una de cal y otra de arena.

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com