El colecho ofrece más beneficios que riesgos para el bebé

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

Los padres siempre estamos con lo mismo. ¿Debemos llevar a nuestro bebé en brazos o no? ¿Debemos dejarle que duerma con o sin luz? ¿Es aconsejable que dejemos a nuestro bebé dormir en nuestra cama? El colecho, como es más conocida esta práctica, es como todo, ofrece ventajas e inconvenientes, aunque creo que es una opción válida y que cabe a cada familia elegir y decidir cómo dormir en su casa. Mi hija vino a nuestra cama durante la noche, un par de años, y creo que eso no ha comprometido en nada su desarrollo.

Cuando el bebé duerme con los padres

Lo bueno y lo malo del colecho

¿Padres e hijos deben o no compartir la misma cama? Esta es una práctica muy antigua y una discusión que cada día despierta más el interés de los padres y especialistas. Hay muchísimas reflexiones a respecto. Los defensores de dormir con el bebé, normalmente defensores también de la lactancia materna, argumentan que los niños que comparten la cama con su madre maman más veces que los que duermen solos y, además, que es una práctica muy eficaz para estimular el apego y el vínculo entre padres e hijos.

Los que van en contra de esta práctica alegan que puede aumentar el riesgo de muerte súbita o asfixia, alterar los hábitos de sueño en etapas posteriores de la vida del bebé e incluso dificultar la independencia o interferir en la relación entre los padres. La pediatra de atención primaria, la Dra. María Aparicio, dice que no se puede confirmar que sea una práctica segura, especialmente durante en las primeras 14 a 20 semanas de vida del bebé. Lo ideal, según ella, es que los lactantes menores de 6 meses duerman en una cuna próxima o adosada a la cama de sus padres.

Tener al bebé cerca puede favorecer el estado de alerta de los padres ante posibles casos de apnea durante el sueño. Ella también destaca que el colecho esta contraindicado ante el consumo reciente de alcohol, drogas o medicación que induzca un sueño más profundo en quienes comparten la cama con el pequeño, y más aún en el caso de que alguno de los padres, o ambos, fume o duerma con su pequeño en el sofá.

Por lo demás, creo que los niños que se escapan a la cama de sus padres, lo hace para buscar abrigo, acogimiento, una "cueva", algo así como la bolsa de una mamá canguro. Son como bebés prematuros en una incubadora, esperando el contacto con la mano de su madre o padre. Si dejas que tu hijo duerma en tu cama, no te olvides de que no debes abrigarle en exceso ni taparle la cabeza con la sábana o manta.

Yo, muchas veces, echo de menos aquella etapa en que mi hija venía a nuestra cama para dormir con nosotros. Por ello, sigo pensando que cada niño es un mundo y las necesidades de unos puede que no sea las de otros. Eso sí, si estáis de acuerdo con que tu hijo duerma con vosotros, hazlo con responsabilidad y mucho cuidado.