Colecho con niños mayores, ¿sí o no?

¿Es recomendable colechar con los hijos cuando ya no son bebés?

Borja Quicios
Borja Quicios Psicólogo educativo

Hablamos de colecho cuando los niños duermen con sus padres en la misma cama. Existen grupos y asociaciones que defienden o atacan esta práctica.

De esta manera podemos ver que, los defensores de esta práctica dicen que ayuda al desarrollo del vínculo de los pequeños con sus padres; por otro lado, sus detractores, dicen que existen casos en los que puede suponer un riesgo para el bebé a nivel físico y emocional.

En muchas culturas como en la japonesa el colecho es una práctica habitual y natural, mientras que nuestra cultura aún sigue calificándola como “poco apropiada”. En todo caso, cuando se decide por dormir con el bebé, después surge la pregunta de si es correcto el colecho con niños mayores. 

Cuál es la edad idónea del niño para dejar de practicar colecho

Colechar con el niño mayor

Lo idóneo para dejar de dejar practicar el colecho es que el niño esté preparado, por lo tanto no existe una edad concreta en la que los niños deban empezar a dormir solos y dejar de lado la práctica del colecho.

El sueño es un proceso en el que están implicados varios factores fisiológicos y psicológicos. Así, la evolución de cada niño en cuanto al sueño es diferente, ya que las características personales del pequeño influyen es su forma de dormir. Por esta razón, debe respetarse el ritmo y las necesidades de cada niño.

Aun así, y sin olvidar que cada familia tiene sus propios ritmos, muchos expertos recomiendan practicar el colecho hasta que el niño cumpla los 5 años de edad. Cuando duerman solos, los padres deben acompañarles hasta que se queden dormidos. Generalmente, será hacia los 7 u 8 años cuando los niños suelen ser más autónomos en cuanto al sueño y pueden prescindir de la compañía de sus padres para dormir.

¿Es bueno practicar el colecho con niños mayores?

Existen estudios que demuestran los beneficios de esta práctica:

- Dormir en la misma cama refuerza el vínculo afectivo entre los padres y el niño, siendo el sueño compartido algo que facilita la interacción familiar. Por lo tanto, cuanto más tiempo se practique, mejor será para el pequeño.

- Algunos estudios muestran que practicar el colecho demuestra que los niño poseen más autoestima, autocontrol, seguridad en sí mismos, tolerancia al estrés y mayor grado de felicidad. Sin embargo, hay psiquiatras que aseguran que el colecho lleva a los niños a ser poco autónomos, manipuladores y con problemas de socialización.

- Para que realmente sea beneficioso se debe practicar de manera natural y consensuada por los padres. Aunque también existen estudios que hacen hincapié en las desventajas del colecho.

- Se ha descubierto que el dormir con los padres acarrea diversos problemas de sueño para el niño, dormirían menos tiempo, tardarían más en conciliar el sueño y además se despertarían más veces durante la noche.

Solo podemos llegar a la conclusión de que los padres no deben guiarse por los extremos. Lo mejor será dejarse llevar por el instinto. Elegir hacer caso a lo que dicen los expertos o no, pero con la certeza que lo que al final decidan sean los padres y no dejarse llevar por la presión.