El apego seguro en la infancia clave para el desarrollo del niño

Apego en la familia para el buen desarrollo físico y emocional del niño

Una madre o un padre emocionalmente estable es la base de la regulación emocional del niño. La voz de la madre reduce la producción de cortisol y aumenta la oxitocina, esto hace que el niño reduzca sus niveles de estrés y busque el calor de la madre que le calma y le tranquiliza.

Se ha demostrado que la presencia de la madre tiene un poder calmante y predispone positivamente a la solución de problemas en el niño. El balbuceo del niño, el contacto ocular, la expresión facial, la sonrisa, agarrar el dedo de la madre, etc. hace que ella continúe a su lado, ofreciéndole cariño y protección. En Guiainfantil.como te contamos por qué es tan importante establecer vínculos seguros y estables para el futuro emocional del niño.

Ventajas del apego seguro con los hijos

Qué es el apego seguro con los hijos

La naturaleza de los vínculos que formamos con nuestros padres o cuidadores en la infancia determina el tipo de relaciones que mantendremos a lo largo de nuestra vida. Si el niño desarrolla una relación de apego segura y estable con el adulto que le cuida, éste aprenderá que es seguro explorar el entorno, porque utilizará a sus padres o cuidadores como fuente de información, cuando algo novedoso llama su atención antes de interactuar con ello mira a la madre, si la madre sonríe aprende que es seguro seguir, si la madre se asusta el niño se para.

De esta manera el niño va adquiriendo autonomía, explorando el entorno de manera segura y desarrollando todo su potencial intelectual, afectivo y social. De estas primeras interacciones con el adulto desarrolla modelos mentales de cómo relacionarse con el mundo, estos modelos permanecen a lo largo de la vida y son los que rigen el tipo de relaciones que se establecen en la edad adulta. 

El apego seguro es el patrón óptimo y es debido a la sensibilidad maternal, la madre tiene una percepción adecuada de las señales del niño, las interpreta correctamente y da una respuesta apropiada a sus necesidades, fortaleciendo una interacción en sintonía con lo que demanda el niño. 

Al adulto con un estilo de apego seguro le resulta relativamente fácil establecer nuevas relaciones, tienen buenas habilidades sociales, se muestran más seguros y confiados, muestran mayor facilidad para la intimidad y el compromiso y elaboran mejor la ruptura si tienen motivos para romper una relación.