Reduce el riesgo de muerte súbita infantil en el bebé

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

Cada caso de síndrome de muerte súbita del lactante es una tragedia difícil de superar para los padres y familiares del bebé. La impotencia que produce encontrar a un bebé sin vida en la cuna por el síndrome de la muerte súbita (SMSL), que es repentino y pasa inadvertido, es más frecuente de lo que puede parecer. Aunque los investigadores incluyen problemas con la estimulación del sueño y una incapacidad para percibir una acumulación de dióxido de carbono en la sangre, como posibles causas de la muerte súbita, todavía no se tiene claro qué es lo que realmente la causa. Lo que sí se saben es cómo prevenirla.

Cómo prevenir la muerte súbita del lactante

Síndrome de la Muerte súbita del lactante

El síndrome de muerte súbita del bebé no es una enfermedad ni una dolencia. Conocida como muerte de cuna o síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), se trata de cuando un niño menor de un año muere repentinamente y no se puede determinar la causa exacta de su muerte. La Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics) y la Asociación Española de Pediatría (AEP) recomiendan a los padres de bebés recién nacidos:

1. Acostar siempre a los bebés a dormir boca arriba, incluso durante las siestas, nunca boca abajo. Dormir de lado es inestable y también se debe evitar. Cuando un bebé duerme boca abajo tiene más probabilidades de sobrecalentarse, de tener pausas en la respiración, y de volver a respirar el aire que recién ha exhalado, que carece de oxígeno. Y que no se olvide de asegurarte que familiares, niñeras y encargadas de la guardería sepan que no deben acostar a tu bebé boca abajo para dormir durante su primer año de vida.

2. Que los bebés duerman en su cuna, y no en la cama con otros niños o adultos. Tampoco en superficies diferentes, como un sofá. Si es posible, las cunas de los bebés deben estar ubicadas en la habitación de los padres para permitir la alimentación por la noche. Compartir el lecho con el bebé lactante también puede causar asfixia, estrangulamiento o que el pequeño se quede atrapado en la cama. Varios estudios han mostrado que cuando un bebé está en su propia cuna, en la habitación de sus padres, el riesgo de muerte súbita es menor.

3. Los colchones, sean para moisés y para cunas no deben ser blandos, sino firmes, planos, apretados, bien ajustados y sin cobertores. Es recomendable evitar el uso de almohadas, de juguetes y otros objetos. Se debe acostar al bebé en una sábana ajustable sobre el colchón (está bien si colocas un protector delgado para el colchón, debajo de la sábana). No uses ningún tipo de protector para colchón, ya sea plano o esponjado en vez del colchón de tu bebé o sobre éste.

4. Dar un chupete al bebé antes de dormir. Los chupetes a la hora de la siesta y durante el sueño nocturno pueden reducir el riesgo de SMSL porque permiten que las vías respiratorias se abran más e impiden que el bebé caiga en un sueño profundo. Pero, no le fuerces, sobre todo, si se alimenta al pecho. Es mejor esperar hasta que cumpla un mes antes de ofrecerle un chupete.

5. Controla las condiciones ambientales de la habitación de tu bebé. La temperatura ambiente debe estar a 22 grados y el bebé no debe estar caliente al tacto. Mantén a tu bebé en un ambiente libre de humo.

6. Dale de mamar o amamanta al bebé. Estudios avalan que la lactancia durante por lo menos 4 o 6 meses, disminuye la incidencia de algunas infecciones de las vías respiratorias altas, que pueden influir en el desarrollo de SMSL.

7. Evita abrigar demasiado al bebé. Para que el pequeño no se caliente demasiado mientras duerme, no lo abrigues mucho. Revisa cuántas capas de ropa estás usando tú para estar cómoda en determinado ambiente y ponle las mismas capas al bebé. Notarás que el bebé esta demasiado caliente si transpira mucho y tiene cabello húmedo. Evita cubrirle la cara y la cabeza con gorritos, en ambientes interiores.

8. Evita dar miel a un bebé menor de un año, ya que ésta puede causar botulismo infantil en niños muy pequeños, una enfermedad que se ha asociado también con el SMSL.

Hasta que la naturaleza de la enfermedad no se comprenda por completo, la prevención total no será una realidad.