Escuchar y ser escuchado. ¿Sabes escuchar a tus hijos?

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

Sin duda alguna, la comunicación es muy importante en cualquier relación afectiva porque acerca y une las personas, y eso se nota en una familia. No consiste sólo en el bla bla bla de los padres sobre lo que quieren y lo que esperan de sus hijos, sino en saber escucharles con atención, para evitar situaciones insólitas como la que cuenta este cómic que acabo de recibir en mi correo.

Los malentendidos familiares

¿Sabes escuchar a tu hijo?

La traducción:
Timmy: - Mama, tengo un problema con la bebida
Madre: - Oh dios mío Tymmy, solo tienes 6 años…
Madre: - ¡Esto es por tu culpa, Bob!
Padre: - ¿Mi culpa? Tal vez si tú hubieras pasado más tiempo con él…
Madre: - ¡Tu hijo de 6 años tiene problemas con la bebida!
Madre: - Él no necesita un maldito ejemplo como el tuyo.
Padre: - ¿No he hecho nada más que dar todo por esta familia, y qué obtengo?
Padre: - ¡Me voy!
Madre: - ¡Bien!
Madre: - No te necesito, y Timmy seguro que tampoco te necesita.
Madre: - Oh Timmy, no llores, todo está bien. Estaremos muy bien sin tu padre.
Madre: - Timmy, quiero que me hables de tu problema con la bebida.
Timmy: - Buáaaa
Madre: - Háblame Timmy. Cuéntame sobre tu problema con la bebida.
Timmy: - Si Joe bebe un litro de zumo y Tom bebe 2, ¿Cuánto han bebido entre los dos?

Escucha a tus hijos con atención

Después de leerlo, estaría bien que supieras que:

- Un hijo poco escuchado puede tener muchos problemas de autoestima. Acércate más a tu hijo.

- Escuchar es más que oír. Es ponerte a disposición de tu hijo. Es ponerte en su lugar. Además estarás enseñando y educando a tu hijo a que también te escuche a ti y a los demás.

- Haz el esfuerzo por involucrarte más en lo que dice y cuenta tu hijo. Podrás ayudarlo más fácilmente y estarás construyendo un lazo de confianza entre vosotros.

- Aprende a escuchar no sólo las palabras de tu hijo, sino también sus gestos, sus silencios, expresiones, etc.

- Si escuchas a tu hijo, seguramente él sabrá a quién recurrir cuando lo necesite.