Cómo controlar las rabietas de los niños

Dentro de su propósito de trabajar para la defensa y promoción de los derechos de la infancia y por la justicia para todos los niños y niñas del mundo, Save the Children presenta en su revista digital una guía práctica con pautas sencillas y ejercicios de reflexión para ayudar a los padres a que consigan el pleno desarrollo de sus hijos. También se puede encontrar consejos sobre las necesidades y capacidades de los niños y niñas de acuerdo con las edades que tengan, como también recomendaciones de cómo afrontar tensiones y conflictos con nuestros hijos.

Las rabietas de los niños

LAs rabietas de los niños

Si los niños llegasen con un manual de instrucciones, seguramente el capítulo de las rabietas, que normalmente surgen entre los 2 y los 3 años de edad, sería el más consultado. El manual de Save the Children recomienda algunos consejos para mediar los aspectos críticos como las pataletas, berrinches o rabietas que algunos niños presentan a estas edades. Cuando el niño no consigue inmediatamente lo que pide, puede enfadarse mucho, llorar, arrojar objetos, arañarse o pegarse contra las paredes. Está invadido por la ira y no tiene la capacidad de controlar sus emociones. No atenderá a riñas ni agresiones, sino que éstas pueden aumentar su rabia. En este caso, tengan claro lo siguiente:

1- No se debe ceder ante la rabieta.

2- Esperar con paciencia a que primero se tranquilice.

3- Llevarle a algún lugar tranquilo y vigilar que no se lastime.

4- Cuando se le pase, hablar con él o ella, y favorecer que pida perdón. Es importante que desde esta edad empiecen a aprender que no pueden tener todo lo que quieren y a tolerar sus frustraciones. Es necesario que los padres hablen mucho con sus hijos, esto les ayudará a enriquecer su lenguaje, capacidad de expresión, creatividad. Dedicar tiempo a hablar con los hijos supone además una forma de expresar cariño y demostrarles que nos importan.

5- Enseñar las normas a los hijos. Sería ideal decidirlas entre todos, pero la última palabra la tiene los padres. El niño participa, comprende, y se hace responsable de lo que ha decidido. Unas normas claras y sencillas. Y repetirlas las veces que sea necesario de manera tranquila.

Vilma Medina. Directora de GuiaInfantil.com