¡Mi bebé se ha puesto amarillo!

Al poco de nacer, mi hija tomó un preocupante y extraño color amarillento tanto en la piel como en el blanco de los ojos, es lo que se denomina como ictericia fisiológica y suele ser una afección benigna. El hígado de los recién nacidos todavía es inmaduro y trabaja lentamente para eliminar los glóbulos rojos proveniente de la sangre de la madre. Ésta fue la explicación que me dieron cuando nació mi pequeña, pero también existen otras causas que pueden provocarla, como la herencia o la leche materna.

Los casos precoces y muy llamativos suelen deberse a que la madre tiene un grupo sanguíneo diferente al del bebé. En esta caso, la madre produce anticuerpos (defensas) dirigidos contra los glóbulos rojos del bebé. Estas defensas destruyen sus glóbulos rojos y determinan la liberación de bilirrubina. Enfermedades hepáticas (más o menos graves) son capaces de producir ictericia precoz (primeras 24 horas) o prolongada (más de 2 semanas).

Cuándo debe tratarse la ictericia en el recién nacido

Recién nacido amarillo

La ictericia afecta aproximadamente del 0,5 al 2,4 por ciento de todos los recién nacidos y ocurre por igual en niños y niñas, y aunque no es una afección grave, la ictericia debe tratarse cuando los niveles de bilirrubina son mayores a 20 mg/dl. El tratamiento se realiza mediante fototerapia (con infrarrojos) o interrumpiendo, temporalmente, la alimentación con leche materna.

Depende de la causa de estos altos niveles de bilirrubina en el niños pero, desde luego, se hace muy duro que te digan nada más nacer tu pequeño, que quizás tenga que permanecer unos días más en el hospital para recibir tratamiento de fototerapia, o bien que deberás interrumpir la lactancia durante 24 ó 48 horas, ahora precisamente se están iniciando los primeros lazos afectivos y es el momento más importante para el establecimiento con éxito de la lactancia materna. Si este último es el tratamiento aconsejado, podemos sacarnos la leche con un sacaleches para no interrumpir la producción, mientras nuestro pequeño es alimentado con leche de fórmula.

En el caso de mi hija, el neonatólogo, le dio finalmente el alta junto a la mía, así que pudimos irnos juntas a casa, pero me aconsejó que le diera mucho la luz del sol, aunque no de manera directa. Yo estaba obsesionada con ponerle a la luz, pero una larga temporada de lluvias frustró mi propósito y el color azafranado de su piel perduró hasta que cumplió su primer mes de vida. En la mayoría de los casos, la ictericia no se puede prevenir, pero sí combatir de una manera sencilla para asegurarse de que no existan problemas hepáticos ni de glóbulos rojos (anemia hemolítica) en el futuro.

Patro Gabaldón. Redactora de GuiaInfantil.com