Consejos para destetar o dejar de amamantar al bebé

Muchas mamás no sabemos muy bien qué hacer cuando tan sólo nos quedan dos o tres semanas de baja maternal para incorporarnos al trabajo y nuestro bebé (con apenas 4 meses) está acostumbrado a la lactancia exclusiva. Todavía es pequeño para tener una alimentación complementaria y la adaptación al biberón nos cuesta más de lo que creíamos. Por eso debemos darnos tiempo.

No es necesario que tras la baja maternal, hagamos un destete completo, si no queremos, seguramente podemos mantener, al menos, dos tomas (primera hora de la mañana y la de la noche).

Cómo destetar al bebé

Cómo destetar al bebé

Por otro lado, si lo que prefieres es pasar página, deberías tener en cuenta algunos consejos. Desde mi experiencia, pienso que no es aconsejable ni para el bebé ni para la mamás un destete brusco, ya que, como casi todo en la alimentación del bebé, necesita de una progresiva y paciente adaptación. Desde el punto de vista de los cambios físicos en la madre, si no realizamos un destete lento y progresivo, lo más seguro es que suframos efectos indeseables en nuestros pechos como dureza y dolor; la repentina falta de drenaje de los conductos mamarios, pueden producir infecciones y calcificaciones. Si el destete es forzoso y repentino, por fuerza mayor, deberemos acudir a nuestro ginecólogo para poder poner medios de evitar estos efectos.

Estos trastornos físicos no ocurren cuando vamos disminuyendo progresivamente la producción de leche a través de la reducción de tomas, que irán sustituyéndose por biberones o alimentos complementarios. Esta es la manera habitual para quitar el pecho a nuestro bebé. En cuestión de unas semanas podemos lograr el destete definitivo, sin riesgos para nuestra salud y con la adaptación de nuestro hijo a nuevas formas de alimentarse. Podemos seguir algunos consejos para acelerar y habituar al bebé a su nuevo plan de alimentación:

- Mantener nuestro vínculo afectivo (caricias, palabras y sonrisas), derivándolo a juegos, en lugar de hacerlo durante el tiempo de alimentación.

- Crear un ambiente cómodo y relajado para facilitar la aceptación de otros alimentos.

- Sustituir tomas por biberones, empezar por las más centrales del día o aquellas en las que mame menos. No ofrecer el pecho al final del biberón y otros alimentos.

- Anticiparse a sus peticiones ofreciéndoles, con decisión, otras alternativas: biberón o papilla.

- Intentar que el niño no emplee la lactancia como chupete, consuelo o relajación. Sustituirlos por abrazos, calor, tranquilidad o juegos.

- Ayudarnos de otras personas para su alimentación.

- Dejar unos cuantos días en la eliminación de tomas y aprovechar a eliminar aquellas en las que produzcamos menos leche o no sintamos el pecho demasiado duro.

Patro Gabaldón. GuiaInfantil.com