Las consecuencias por fumar en el embarazo

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

Dejar de fumar no sólo protege al bebé de algún problema de salud, sino que también puede evitar las complicaciones durante el parto. Es más, dejar de fumar ya está científicamente probado que mejora la salud de la madre a largo plazo. Y yo me pregunto: '¿por qué las mujeres siguen fumando durante el embarazo?'.

Deja de fuma y protege al bebé que llevas en tu vientre

El tabaco durante el embarazo

Los datos de los últimos estudios son claros: la mayoría de mujeres que fuman no dejan de hacerlo durante el embarazo y muy pocas todavía abandonan el hábito al confirmar su embarazo, ni en el cuarto mes de gestación, cuando el feto empieza a crecer y a desarrollarse más rápidamente.

Los médicos insisten que las embarazadas constituyen uno de los grupos de población en que el abandono del tabaco es primordial. Fumar es un factor de riesgo no solo para ellas, como también para la salud de su bebé. El estudio también revela que las mujeres embarazadas todavía no están concienciadas del peligro real del tabaco durante la gestación. Además, son pocas las que pueden contar con el apoyo de su pareja. Los investigadores revelan que las embarazadas que cuentan con el apoyo y el empeño de su pareja para lograr dejar de fumar tienen más posibilidades de éxito. Ellos hacen hincapié en que los médicos y todo el personal vinculado a la salud de la mujer, deberían esforzarse más y mejor en este sentido.

Nacimiento prematuro, bajo peso y muerte súbita del lactante, son apenas algunos de los episodios a que pueden estar afectados los bebés de madres fumadoras. Los bebés, así como los niños, no pueden evitar voluntariamente la exposición al humo del tabaco. Son víctimas pasivas del tabaquismo de su madre y como consecuencia pueden presentar problemas digestivos y nutricionales, complicaciones de oído, de vías respiratorias inferiores, alteraciones inmunitarias, vasculares, cáncer, alteraciones neurológicas y psicológicas, etc.

Por todo eso, creo que el hecho de que los padres expongan a sus hijos al humo del tabaco es una actitud irresponsable y egoísta.