Lactancia materna, ¿hasta cuándo amamantar a los niños?

La lactancia materna es la mejor forma de alimentar al bebé durante sus primeros años de vida, pero ¿hasta cuando debemos amamantar a los niños? La revista Time acaba de abrir este interesante debate colocando en su portada una fotografía de una madre estupenda, luciendo tipazo y amamantando a su fornido hijo de 3 años en la portada. Este es el reclamo para hablar de la crianza con apego y de la prolongación de la lactancia materna más allá de la etapa de bebé.

¿Hasta cuándo amamantar a un niño?

Lactancia materna, ¿hasta cuándo?

La mamá de la foto es Jamie Lynne Grumet, un ama de casa en Los Angeles de 26 años, que es una profunda defensora de la prolongación de la lactancia materna. Habla por experiencia propia y dice que su madre le dio leche materna hasta los 6 años y que ha renunciado ya a razonar con extraños que la ven amamantando a su hijo y amenazan con llamar a los servicios sociales.

¿Prolongar la lactancia tanto tiempo es biológicamente normal? El debate está servido. Organismos internacionales de reconocido prestigio como la OMS (Organización Mundial de la Salud) aseguran que la lactancia materna es el mejor alimento que se le puede ofrecer al bebé en exclusiva y a demanda durante los primeros seis meses de vida. Después, aconsejan prolongar la lactancia durante el primer año de vida del bebé como alimentación complementaria y mantenerla hasta los dos años o más, o hasta que la madre y el hijo lo deseen. La AAP (Asociación Americana de Pediatría) tampoco ha establecido un límite para la lactancia materna.

Hay niños que son amamantados hasta los 4, 5 o 6 años. Esto puede ser poco frecuente, pero no perjudicial, según las investigaciones de los expertos. Al contrario, parece ser que la prolongación de la lactancia materna es una fuente de beneficios tanto para la mamá como para su bebé. A pesar de los perjuicios sociales de amamantar a niños mayorcitos, la leche materna es una fuente incomparable de defensas (de hecho la concentración de células inmunológicas en la leche aumenta en el segundo año), por lo que el niño amamantado se beneficia del aporte de defensas materno mientras su propio sistema inmulógico acaba de madurar, una maduración que se realiza entre los 2 y los 6 años de edad. 

Además, la lactancia materna hasta al menos los dos años, protege ante la diabetes tipo 1 y evita el riesgo de obesidad y sobrepeso. Se ha demostrado una prevalencia de obesidad a los 5-6 años de edad del 4,5 por ciento en niños no amamantados y del 0,8 por ciento en aquellos con lactancias superiores al año de edad. Por otra parte, la crianza con apego tiene numerosos beneficios psicológicos para los niños amamantados. La lactancia proporciona alimento, consuelo, ternura, comunicación entre madre e hijo, contacto y traspaso de oxitocina de madre a hijo, que es la hormona del amor, debido a que la lactancia aumenta sus niveles en la madre.

Y para la madre, son todo ventajas. La lactancia a demanda retrasa la menstruación, las necesidades de hierro en la dieta materna se reducen a la mitad y esto hace que el momento de fertilidad se atrase. Disminuye el riesgo de fracturas por osteoporosis en la edad anciana y reduce el riesgo de cáncer de mama y ovarios.  

Sin embargo, quizás por desconocimiento o por perjuicios sociales, el porcentaje de madres que prolongan la lactancia más allá de los dos años del bebé es muy reducido. En Twitter, la portada inspiró chistes pasados de tono y en muchos foros se abierto un debate sobre si está bien amamantar más allá de la etapa de bebé. ¿Estás a favor o en contra de la lactancia materna prolongada? Si pudieras, ¿darías el pecho a tu bebé hasta los 6 años? Cuéntanoslo.

Marisol Nuevo.