Enseña a los niños a ver la televisión

Televisión sín límites y sin críticas no es lo ideal

Cada vez los niños pasan más tiempo delante de la televisión. De hecho, la televisión en España se ha convertido en la primera alternativa de ocio infantil: el 30 por ciento de los niños, según una investigación del Instituto de Creatividad e Innovaciones Educativas de la Universidad de Valencia, afirma que lo primero que hacen nada más llegar a casa es encender la televisión, un porcentaje que queda muy por encima de los que escuchan música (13,1 por ciento), leen (10,9 por ciento), o juegan con sus hermanos o amigos (18,8 por ciento).

Las estadísticas sobre los niños y la televisión

Niño tumbado ve la tele

Según una estadística elaborada por el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) sobre la televisión y los niños, estos son las cifras que arroja la relación entre la televisión y los niños en España:

- Los niños entre 4 y 12 años pasan al año 960 horas en el colegio: prácticamente las mismas horas que ante el televisor.

- En España, 750.000 niños ven la televisión después de las 10 de la noche y 20.000 después de medianoche.

- Del tiempo total que pasan los niños viendo televisión, solamente un 25 por ciento corresponde a programas infantiles.

- Dos de cada tres padres españoles reconocen abiertamente a los encuestadotes del CIS que no controlan lo que ven sus hijos.

- Sólo el 30 por ciento de los padres españoles ven siempre o casi siempre la televisión con sus hijos.

- El 31,3 por ciento de los niños entre 4 y 12 años tienen televisor en sus dormitorios.

Guía para enseñar a los niños a ver la televisión

Para ver la televisión y entenderla, hay que conocerla. Aprende a verla y enseña a tu hijo. Seleccionamos algunas prácticas saludables para aprender a ver la televisión:

- Los padres deben tomar conciencia de que hay contenidos de televisión que pueden ser inadecuados para los niños, y asumir la responsabilidad de elegir los más idóneos para cada edad.
- Es importante ver la televisión con los hijos, y aprovechar el potencial que tienen para crear una comunicación familiar en torno a los programas y sus contenidos.
- Es conveniente explicar al niño la diferencia entre realidad y ficción, vincular los actos a las consecuencias, y contrarrestar todo aquello que atente contra valores elementales.
- Los padres deben controlar el tiempo que los niños ven la televisión, y ser un referente para ellos.
- A veces, no sólo puede ser contraproducente lo que ven los niños, sino lo que ven los niños que ven los padres. Consumir televisión de manera ilimitada y sin críticas, no es el mejor ejemplo.
- Es necesario que padres y profesores conozcan la programación y mantengan una actitud crítica respecto a los programas que promueven estereotipos y modelos sociales inadecuados para los más jóvenes.
- La televisión no es una niñera; se debe evitar la tentación de acudir a ella como única forma de entretenimiento o diversión.
- Antes de encender la televisión, es importante saber lo que se va a ver, y no encender la televisión para ver lo que hay... Y saber cuándo apagarla.
- Intentemos que la televisión no sea el centro del hogar; no debe ser la única que hable, sino un lugar de encuentro y comunicación del entorno familiar.
- Cuando los niños ven la televisión en su cuarto, disminuye la capacidad de los padres para supervisar los contenidos.
- Los niños deben aprender a ver la publicidad. Son los padres y los educadores los que deben enseñar a los más jóvenes la realidad del mundo comercial.
- La televisión no debe utilizarse nunca como premio o castigo. Al hacerlo, la erigimos en árbitro de la vida familiar y transmitimos al niño una idea equivocada sobre su verdadera entidad.
- Los niños tienen que dormir. La televisión no debe interferir en los horarios de sueño de nuestros hijos en los que, además, se concentran los contenidos menos indicados.
- Se deben buscar puentes entre la televisión y la escuela: recuperar la educación audiovisual y elaborar materiales didácticos para hacer de la televisión una fuente de conocimiento.
- El niño vive en un entorno audiovisual que puede ser determinante en su formación. Y hay que aprender a utilizar el enorme potencial que tiene la televisión para la educación o entretenimiento de nuestros hijos.

Veríamos mejor la televisión si…

1. Aprovecháramos sus posibilidades de comunicación y socialización, en la familia y en la escuela.
2. Se diferenciaran claramente los contenidos de la publicidad.
3. Las instituciones se dotaran de organismos de vigilancia y control de la formativa existente sobre televisión.
4. Desde todas las instituciones se promoviera más la formación audiovisual de padres, niños y profesores.
5. No utilizáramos la televisión como niñera.
6. Fuéramos capaces de seleccionar los contenidos de acuerdo a nuestros intereses y valores.
7. Aprendiéramos a utilizar el enorme potencial que tiene para la educación o entretenimiento de los niños.

Fuente consultada:
Resumen de la conferencia "Televisión: ¿Instruye o Destruye?.
Por D. Joaquín Arozamena, Periodista, escritor y experto en comunicación.