Abuso de los hijos a los abuelos

No se debe abusar de las personas mayores

Los abuelos enriquecen mucho la vida en familia, pero su disponibilidad de ayudar a los hijos, en la construcción de sus familias, no significa que pueda demandar siempre y a la hora que sea, de sus cuidados y apoyo. Dependiendo de la edad que tenga el abuelo o la abuela, cuidar de los nietos puede ser un placer, o una pesadilla diaria.

Etapas en la vida de los abuelos

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En la vida de una persona mayor existen dos etapas distintas: una que va de los 55 a los 70 años de edad, y otra a partir de los 70 años. Normalmente, cuando los abuelos están en la primera etapa, es cuando se hacen cargo de los nietos. En muchos casos, sobrecargan sus capacidades físicas y emocionales, y acaban siendo llevados por la sumisión. En este periodo, los abuelos más jóvenes pasan por algunos momentos difíciles, que los padres de sus nietos deberían conocer y comprender. A estas edades, los abuelos se sienten más solos debido a la independencia de los hijos, a su jubilación, y se vuelven más vulnerables debido a su salud.

Por el contrario, los que pertenecen a la segunda etapa, no todos tienen la capacidad de cuidar de los nietos. Aún así, existen otras formas de involucrar a los abuelos mayores. Una de ellas es valorando su presencia, y escuchando sus consejos y experiencias. Así, ellos se sentirán queridos y respetados.

Síntomas de abuelos abusados

Las personas mayores tienen limitaciones de salud que exigen cuidados y atención. En muchos casos, esas limitaciones son ignoradas o dejadas de lado para atender a la necesidad de cuidar de los nietos. Normalmente, es un fenómeno que afecta más a las abuelas que a los abuelos. Existen síntomas claros que indican si el abuelo o la abuela está sufriendo alguna situación de estrés, o si están siendo explotados o esclavizados:

- Cuando desarrollan tareas de limpieza, cocina, además de hacerse cargo de los nietos.
- Cuando presentan constantes estados de cansancio.
- Cuando sufren de hipertensión
- Cuando presentan subidas repentinas de azúcar
- Cuando se encuentran decaídos
- Cuando están demasiados tristes y depresivos.

Si observas que los abuelos, al tener la responsabilidad de cuidar de los pequeños de la casa, presentan además alguna de esas dificultades, lo mejor es cuidarles, charlar con ellos, y juntos encontrar alguna salida positiva para ambas partes. Es fundamental que los padres, como responsables de sus hijos propongan los medios que garanticen una relación equilibrada y saludable entre abuelos, nietos y el resto de la familia.

Cómo ser un buen abuelo o abuela

Estos consejos pueden ayudar a sus abuelos a establecer el papel de los abuelos en la familia:
- Defiende la importancia de tu papel de abuelo y no solo de cuidador de nietos.
- Ofrécete para atender a los niños en los momentos más críticos para la pareja. Por ejemplo, cuando no puedan ir a la guardería o al colegio, o quedarse con ellos las tardes del domingo, etc.
- Siempre que puedas, haz de los días festivos, un momento de reunión familiar. Prepara una merienda para la familia, como los viejos tiempos.
- Fomenta el encuentro con tus nietos, llevándoles al parque, al cine, o haciéndoles algún que otro regalito por Navidad, por su cumpleaños o en alguna fecha especial.
- Jamás les digas a los padres de tus nietos cómo deben actuar en presencia de tus nietos.
- Conviértete en una imagen de paz, conciliación y estabilidad para los padres y los nietos.
- No te alejes de los pequeños, importunándoles.
- Mantén siempre el contacto con tus nietos, sea por teléfono, visitas regulares, o recogiéndoles para practicar alguna actividad.

Alba Caraballo. Editora de GuiaInfantil.com