Signos de hambre y saciedad del niño según su edad en la alimentación complementaria

Aprende a identificar los signos que determinan si tu hijo quiere comer más o no

Andrea Cardozo

Algunas preguntas muy comunes de las madres cuando traen a su pequeño a consulta son: 'Mi bebé inició la alimentación complementaria, ¿cómo saber cuándo sigue con hambre o está satisfecho? o '¿Cuánta cantidad debo darle en cada comida?', Para contestar a estas preguntas, hay que aprender a reconocer esas señales de hambre o saciedad del niño que nos dirán si ya quiere parar o si espera recibir más alimentos.

Cómo saber si mi hijo se ha quedado con hambre o está lleno en la alimentación complementaria

hambre y saciedad en el niño

Durante los primeros meses de vida del bebé, cuando su único alimento es la lactancia materna, le ofrecemos el pechito o biberón con frecuencia y de acuerdo a su demanda. En esos primeros meses, aprendemos a identificar algunas señales de que el bebé tiene hambre, por ejemplo, se despierta, chupa su puño, llora, abre su boca cuando le acercas el pezón o su biberón... y de inmediato te das cuenta que llegó el momento de preparar su lechita.

Una vez que ha comido, disminuye o detiene la succión, voltea la cabeza, aprieta sus labios o se queda dormido, indicándonos que ya está satisfecho y no desea más alimento, por ahora.

Pero, ¿qué ocurre cuando empezamos con la alimentación complementaria? Antes de centrarnos en este tema, recuerda que su leche (materna o fórmula) seguirá siendo su principal alimento, por eso llamamos alimentación complementaria a esta nueva etapa, y la incorporación de nuevos alimentos debe hacerse de manera progresiva, iniciando con pequeñas porciones que irán aumentando a media que el niño crezca.

También es muy importante tomar conciencia de que será el niño quien determine qué cantidad se comerá en cada momento, y que esta cantidad variará de niño en niño y de día en día, por lo que no debemos compararlo con lo que comía el hermanito a su edad o lo que come su primito o el hijo de la vecina, tampoco su apetito será igual todos los días.

Así mismo, es conveniente no trazarse una expectativa del tipo 'hoy sí te comerás todo lo que te coloque en el plato'. Eso puede ser muy frustrante para ambos y convertir la hora de la comida en momentos de llanto e insatisfacción, además de correr riesgos de crear malos hábitos y generar problemas futuros con la alimentación. Los adultos debemos centrarnos en ofrecer alimentos sanos, nutritivos, variados y en las presentaciones adecuadas, los niños marcarán la pauta en cuanto a cantidades.

Entonces, ¿cómo saber si el bebé aún tiene hambre o ya está satisfecho? Para encontrar respuestas a esta interrogante, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere apegarse a lo principios de la alimentación perceptiva (una de las dimensiones de la denominada crianza perceptiva – estilo de crianza orientada a fomentar el desarrollo de la autorregulación, promoviendo el desarrollo cognitivo, social y emocional del bebé, y generando una mayor conexión entre el niño y sus padres o cuidadores). La alimentación perceptiva implica tener en cuenta tres pasos básicos:

1. El niño emite vocalizaciones, realiza algunas acciones motoras, expresiones faciales, como muestras de hambre o saciedad.

2. Los padres o cuidadores identifican tales acciones y las reconocen como señales de hambre o saciedad, respondiendo de manera amable y apropiada.

3. El niño percibe que tendrá una respuesta previsible ante la señal que emite.

Señales de hambre y saciedad en el niño según su edad

señales de hambre en un niño

El panel de expertos de 'Las mejores prácticas para promover la nutrición saludable, los patrones de alimentación y el estado de peso para bebés y niños pequeños desde el nacimiento hasta los 24 meses', liderado por el doctor Rafael Pérez–Escamilla, divide las señales de hambre y saciedad en diferentes etapas de la alimentación complementaria:

- Hasta los 9 meses son señales de hambre que el bebé señale la comida y quiera agarrarla con su mano o con cuchara; por su parte, te hará saber que ya está satisfecho, cuando comienza a comer más lento o empuja la comida hacia afuera.

- Desde los 8 hasta los 11 meses no solo señala y quiere alcanzar la comida, sino que también se emociona cuando le muestras o ve comida. Y cerrará su boca o escupirá la comida, cuando ya no quiere más.

- Entre los 10 y 12 meses el  bebé emite palabras o sonidos para darte a entender su deseo por una comida específica y te hará saber, con el movimiento de su cabeza, que ya no desea seguir comiendo.

- En el periodo desde los 12 meses hasta los 2 años puede tomarte de la mano y llevarte hasta donde está lo que él quiere e incorporar frases un poco más completas en su hablar, haciéndote saber que 'quiere eso' con una expresión hablada, acompañada de un gesto señalando la comida. Así mismo, te dará señales de saciedad diciendo que se quiere bajar de su trona o diciendo 'ya' o 'acabé', pierde interés por la comida y puede empezar a jugar con ella.

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