4 sencillos gestos para reducir el azúcar en la dieta de los niños 

Los azúcares proporcionan energía y son necesarios en una alimentación sana y equilibrada

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

La cantidad de azúcar que consumen los niños desde que abandonan la lactancia y comienzan a comer comida de mayores es muy superior a la recomendada para su edad, y esto sin añadir voluntariamente azúcar como tal en sus comidas. ¿Cómo podemos reducir el azúcar en la dieta de los niños? 

Trucos y consejos para reducir el azúcar en la dieta de los niños

reducir el azúcar en la dieta de los niños

En la actualidad, y debido a la creciente cantidad de azúcar en los alimentos que consumen los niños, intentar reducir el consumo que hacen de azúcares simples se ha convertido en una prioridad para la mayor parte de los padres.

Muchos alimentos de la dieta infantil contienen azúcar de manera natural, lo que se conoce con el nombre de azúcares simples, como puede ser la fructosa presente en la fruta, o la lactosa de la leche, por lo que, nutricionalmente, no es necesario añadir azúcares sencillos o disacáridos a su dieta.

Además, otros alimentos contienen lo que conocemos como azúcares complejos o carbohidratos complejos, como son el almidón de la patata o el arroz, o la celulosa de los vegetales. Los carbohidratos complejos son cadenas más o menos largas de azúcares pequeños (sencillos), y por tanto, tras la digestión se metabolizan en el organismo, convirtiéndose en estos pequeños monosacáridos (como la glucosa), que son precisamente las moléculas que las células, o el cerebro, utilizan como fuente de energía.

Si, entonces, ya muchos alimentos son ricos en azúcares de manera natural, ¿cómo evitar un exceso de azúcar en la alimentación de los niños

1. Evitando cualquier tipo de bebida carbonatada
Ya sea de fruta o de cola, pero no son las únicas bebidas con las que tenemos que tener cuidado. Eliminar también cualquier tipo de preparado lácteo o zumo comercial, todas las bebidas energéticas o para deportistas, y, por supuesto, ofrecer en su lugar agua.

2. Abolir de su dieta la bollería industrial
Además de azúcares innecesarios, estos productos aportan cantidades elevadas de grasas trans, muy perjudiciales para su salud.

3. Leer las etiquetas de las galletas comerciales y los cereales de desayuno
Los ingredientes están enumerados en función de su cantidad en el alimento, por lo que si el azúcar va en primer o segundo lugar, es mejor pasar de largo y escoger otra opción más saludable.

4. Limitar el consumo de dulces y caramelos
Es obvio que, para muchos padres, un cumpleaños o una ocasión especial se convertirían en una batalla sin las chuches, pero limitando su consumo a estas ocasiones y evitándolas en el día a día ya conseguimos un efecto muy beneficioso en cuanto a la disminución de azúcar en la dieta.

5. Evitar consumir chocolates con leche o blancos
¿Sabías que contienen mucha más azúcar que el chocolate más puro? En la medida de lo posible, inclinarse hacia un porcentaje de cacao cuanto más elevado, mejor. Además, es conveniente evitar el cacao en polvo para la leche, y, de nuevo, escoger un cacao puro para postres para chocolatear la leche del desayuno, o mejor aún, ¡consumirla tal cual!

Los azúcares proporcionan energía y son necesarios en la dieta, si bien su fuente debe ser en un 95% los carbohidratos complejos y solo un 5% los azucares sencillos. Por encima de este porcentaje, el niño está consumiendo azúcar en exceso.